Túnez cierra las universidades tras los disturbios que causaron 14 muertos

Túnez ordenó el lunes el cierre por tiempo indefinido de todas las escuelas y universidades del país, tras los graves disturbios sociales que causaron el fin de semana 14 muertos.

Túnez ordenó el lunes el cierre por tiempo indefinido de todas las escuelas y universidades del país, tras los graves disturbios sociales que causaron el fin de semana 14 muertos y que se prolongan desde diciembre.

El gobierno tunecino trata así de frenar una ola de protestas que han sacudido los cimientos del régimen del presidente Ben Ali, que gobierna desde hace dos décadas el país y afronta ahora el que es posiblemente el mayor desafío desde su llegada al poder.

El ejército fue desplegado en las calles en las zonas que concentraron las peores protestas en un intento de reducir los enfrentamientos entre policía y manifestantes, aunque testigos en la zona afirmaron que la policía tuvo que disparar al aire para dispersar a la multitud que acudió a los funerales por los 14 fallecidos durante el fin de semana.

En una declaración emitida por televisión, el presidente del país Zine al-Abidine Ben Ali (en el poder desde 1987) habló con tono desafiante de lo que calificó como «actos terroristas» que pretenden perjudicar el país. «Los sucesos están siendo dirigidos por partes extranjeras no quieren lo que es bueno para el país (…) La Justicia ha tomado su curso para investigar las circunstancias de los sucesos y determinar responsabilidad», aseguró Ben Ali.

Sin embargo entre los cientos de detenidos de los últimos días hay muchos estudiantes, periodistas e incluso blogueros que han sido detenidos por difundir mensajes contra el gobierno a través de internet. En esta línea se inscribe la decisión del gobierno tunecino de claurar de forma indefinida las escuelas y universidades del país.

«Tras la violencia en universidades y liceos, y a la espera de una investigación para establecer quién fue responsable de incitar a los estudiantes, hemos decidido detener todas las lecciones en todos los establecimientos educativos (…) desde mañana, martes, hasta nueva orden», dijo el Ministerio de Educación de Túnez en un comunicado difundido por la agencia de noticias estatal TAP.

En su primera reacción desde el inicio de la crisis en Túnez, la Unión Europea -principal socio comercial del país- se limitó sin embargo a lamentar los actos violentos y a hacer un llamamiento a la calma en el país magrebí. La presión de la UE en este conflicto es clave, ya que la economía tunecina depende en gran parte del comercio, el turismo y la inversión procedente de Europa, y actualmente negocia un tratado comercial con Bruselas.

Sin embargo muchas voces críticas han acusado a los países occidentales de mirar para otro lado y de apoyar el régimen del presidente Ben Ali, considerado en Occidente como un «baluarte» contra la penetración del islamismo radical en el Magreb. Desde que en 1956 proclamó su independencia de Francia, Túnez sólo ha tenido otro presidente más aparte del actual; durante las últimas elecciones presidenciales celebradas en 2009, Ben Ali fue elegido para su quinto mandato por una mayoría aplastante del 90% de los votos según los resultados oficiales, que la oposición dentro y fuera de Túnez denuncian como una farsa.