Termina el mandato de Turquía en el Consejo de Seguridad de la ONU

Con la llegada del nuevo año concluía el mandato temporal de Turquía en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, del que el país euroasiático fue elegido como miembro no permanente.

Con la llegada del nuevo año concluía el mandato temporal de Turquía en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, del que el país euroasiático fue elegido como miembro no permanente, mientras Alemania, India y Sudáfrica se preparan para reemplazar a los países salientes.

El mandato de Turquía en el Consejo de Seguridad comenzó el 1 de enero de 2009, período en el cual Ankara asumió en dos ocasiones la presidencia temporal del organismo de la ONU. Durante sus dos años de pertenencia al Consejo de Seguridad, Turquía organizó varias cumbres cruciales para «preservar la paz y contra el terrorismo», según informaba el domingo la agencia de noticias turca Anatolia. Sin embargo, su mandato fue más recordado por la polémica con muchas potencias occidentales después de que el representante turco -junto con el de Brasil- decidiera votar en contra de nuevas sanciones contra Irán, un voto que le valió numerosas críticas de sus aliados occidentales, aunque el gobierno turco dejó claro en numerosas ocasiones que su voto y el de Brasil respondían al hecho de que en su opinión la vía diplomática es la única solución para el conflicto con Irán, frente a la política de nuevas sanciones que ha demostrado muy pocos frutos para frenar su programa nuclear.

Mientras tres miembros no permanentes del Consejo de Seguridad -entre los que se incluye Turquía- abandonan esta semana sus asientos, Alemania, India y Sudáfrica se preparan para ocuparlos. Brasil por su parte posee un año más de mandato en el máximo órgano de decisión de la ONU. En este tiempo el Consejo deberá abordar numerosas cuestiones candentes, entre las que se incluyen el conflicto sin resolver en el Sáhara Occidental, las negociaciones entre palestinos e israelíes, la creciente tensión en la península de Corea, la situación en África (Sudán, Costa de Marfil, Somalia…) o el ya conocido conflicto con Irán por su programa nuclear.

Parece poco probable sin embargo que, al menos a medio plazo, se vaya a abordar la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, que posee cinco miembros permanentes que no están sometidos a rotación ni cambio alguno. Esos cinco miembros -Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Rusia y China- pueden vetar cualquier resolución en el Consejo de Seguridad, que dominan desde el final de la II Guerra Mundial (1945). El máximo órgano de decisión dentro de Naciones Unidas no ha sufrido ningún cambio ni reforma desde 1963, año en el que el número de miembros no permanentes se incrementó desde 6 hasta los actuales 10.