pelea en el parlamento turco

Tensión y puñetazos en el parlamento turco durante el debate del presupuesto 

El parlamento turco vivió anoche una jornada marcada por la tensión cuando, durante el debate para la aprobación del presupuesto del gobierno central para 2026, un intercambio de acusaciones e insultos entre diputados del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) y del Partido Republicano del Pueblo (CHP) acabó derivando en una pelea física entre diputados de ambos partidos, que la emprendieron a empujones y puñetazos contra sus rivales políticos.

El plan de presupuestos para el año próximo salió adelante en sesión plenaria con 320 votos a favor y 249 en contra gracias a los apoyos del partido AKP del presidente turco Tayyip Erdoğan y sus aliados, después de un constante cruce de acusaciones entre los diputados del AKP y del CHP. El ambiente se deterioró rápidamente cuando un intercambio inicial de reproches verbales e insultos entre ambos grupos acabó dando paso a una confrontación física a golpes.

Según publican medios turcos, el detonante de la disputa fue una intervención del diputado por Bursa del partido AKP y exministro de tecnología Mustafa Varank, quien arremetió contra el principal partido de la oposición y su líder, Özgür Özel, durante el debate presupuestario. “Traed a vuestro secretario general, no debería tenerme miedo. Por suerte, nuestro pueblo conoce muy bien el historial del señor Özgür. Los agricultores que viven en ciudades gobernadas por municipios del CHP siguen esperando los tractores gratuitos que Özgür Özel prometió… Al parecer, no pudo encontrar un presupuesto para esos tractores gratis”, dijo Varank dirigiéndose a los escaños de la oposición.

“Resulta que estaba ocupado pensando en beber rakı en el acto conmemorativo (por el diputado fallecido Kamer Genç) junto a la tumba. Las imágenes ofrecidas por Özgür Özel y sus amigos fueron vergonzosas, no solo para ellos; créanme, toda Turquía se sintió avergonzada. Puede que no sintáis vergüenza ante los vivos, pero ¿no tenéis ningún respeto por los muertos?”, preguntó el exministro al principal partido de la oposición, aludiendo a un polémico vídeo de Özel recientemente sacado a la luz en el que se le ve bebiendo y vertiendo alcohol sobre la tumba de un antiguo diputado del CHP, cuya familia ha anunciado acciones legales contra el líder opositor.

“Evren está en el infierno, como lo estaréis vosotros. Atatürk os asusta”

La respuesta a estas palabras llegó de la mano de Gökhan Günaydın, diputado por Estambul y uno de los responsables del grupo parlamentario del CHP: “Kenan Evren (el general autor del golpe de Estado de 1980) está con los demonios, y vosotros también lo estaréis. Sois los nietos de Fesli Kadir”, dijo aludiendo al sobrenombre de Kadir Mısıroğlu, un conocido y polémico islamista radical turco -fallecido en 2019- que se oponía a las reformas de Atatürk y abogaba por la restauración del califato.

Sois enemigos de Mustafa Kemal Atatürk El espíritu de Atatürk os asusta y seguirá asustándoos… ¿Es que no hay ni un solo valiente entre vosotros?”, insistió Günaydın, desatando las protestas de los diputados del partido de Erdoğan y una inmediata contrarréplica del diputado del AKP por la provincia de Sivas, Abdullah Güler.

La tensión fue en aumento en la cámara mientras diputados de ambos partidos comenzaron a insultarse, a empujarse, y finalmente acabaron en una pelea a puñetazos en pleno centro del hemiciclo. Varios parlamentarios se sumaron al altercado, mientras personal de seguridad y otros diputados trataban de calmar la situación y separar a los implicados en la pelea. 

La pelea en pleno parlamento turco se prolongó durante 10 minutos obligando al presidente de la Gran Asamblea Nacional Turca (TBMM), Numan Kurtulmuş, a suspender la sesión; pero los enfrentamientos continuaron incluso después de que se decretara el receso. Para mayor ironía, presidente del CHP, Özgür Özel, que se encontraba presente en el hemiciclo durante la pelea, había dado la mano horas antes a varios diputados del AKP al inicio del debate sobre el presupuesto, en un gesto conciliador que precedería a una sesión que acabó siendo un auténtico caos y -por qué no decirlo- una vergüenza para la política turca.