crimen de Narin Güran

Tensión en el nuevo juicio por el asesinato de Narin Güran tras la anulación de la sentencia 

Esta mañana se inició en la provincia de Diyarbakır, en el sureste de Turquía, el nuevo juicio contra Nevzat Bahtiyar, condenado por ocultar el cuerpo de la víctima a 4 años y medio de prisión en el caso por el terrible asesinato de la niña de 8 años Narin Güran; el nuevo proceso judicial, que se celebró en medio de un ambiente de gran tensión, se produce después de que la Corte Suprema de Apelación de Turquía (Yargıtay) anulara la sentencia previa al considerar que el acusado debía ser juzgado por complicidad en asesinato premeditado, y no simplemente por el delito de “destruir o ocultar pruebas”.

El cuerpo sin vida de Narin Güran, que fue dada por desaparecida el 21 de agosto de 2024 en el pueblo de Tavşantepe, en el distrito de Bağlar de Diyarbakır, fue encontrado el 8 de septiembre tras 19 días de intensas labores de búsqueda. El cadáver fue hallado metido dentro de un saco en el lecho de un arroyo, cubierto con tres piedras de 30, 25 y 20 kilos de peso, y oculto entre unos arbustos.

En la causa, el tío de Narin, Salim Güran; su madre, Yüksel Güran; y su hermano mayor, Enes Güran, además del propio Nevzat Bahtiyar -un vecino del pueblo que trabajaba para Salim- fueron acusados de ser coautores del asesinato de una menor, por lo que la fiscalía solicitó para todos ellos la pena de cadena perpetua agravada (sin opción a libertad condicional). 

En su declaración inicial tras ser detenido, Bahtiyar afirmó que no mató a Narin sino que únicamente trasladó su cuerpo ya sin vida hasta el arroyo y lo ocultó. Finalmente, el juicio se celebró meses después y, en la segunda vista del caso celebrada el 28 de diciembre de 2024, el tribunal emitió una sentencia por el asesinato condenando a Salim, Yüksel y Enes Güran a cadena perpetua agravada por el crimen, mientras que Bahtiyar fue sentenciado únicamente a 4 años y 6 meses de prisión por “destruir, ocultar o alterar pruebas”.

La sentencia por el brutal crimen fue apelada

Los abogados de los acusados, así como los letrados del padre de la niña, Arif Güran, del Ministerio de Familia y Servicios Sociales -que se personó en el caso– y del Colegio de Abogados de Diyarbakır -que actuó como acusación particular- recurrieron la decisión. 

El caso, remitido por el 8º Tribunal Penal Superior de Diyarbakır a la Sala Penal Nº 1 del Tribunal Provincial de Apelación, fue resuelto el 26 de mayo de 2025 con un dictamen que confirmó por mayoría las penas impuestas a los cuatro acusados, si bien el juez presidente emitió un voto particular al considerar que varias pruebas -incluyendo grabaciones de cámaras, informes de antenas de telefonía, análisis de ADN o muestras de cabello- no habían sido examinadas de forma completa.

Posteriormente, el caso fue elevado a la 1ª Sala Penal del Tribunal Supremo de Apelaciones (Yargıtay), que en sentencia emitida el 29 de diciembre de 2025, ratificó las condenas a cadena perpetua agravada impuestas a Salim, Yüksel y Enes Güran; la corte, sin embargo, decidió anular por unanimidad la pena de 4 años y 6 meses dictada contra Bahtiyar por manipulación de pruebas, al concluir que sus actos debían ser juzgados como una “colaboración en homicidio premeditado”, y de esta forma ordenó la repetición del juicio.

Gritos de la familia durante el juicio

En cumplimiento de esta resolución, el nuevo juicio contra Bahtiyar comenzó hoy en el 8º Tribunal Penal Superior de Diyarbakır. El acusado -que se encuentra en prisión en el centro de alta seguridad Nº 1 de Suluca en la provincia de Adana– fue trasladado en medio de importantes medidas de seguridad. A la vista asistieron sus abogados, Adnan Ataş y Ali Eryılmaz, además de miembros de la familia Güran junto a sus representantes legales, así como abogados del Ministerio de Familia y Servicios Sociales, según informó la agencia de noticias turca DHA.

Durante su declaración ante el tribunal, Bahtiyar afirmó que “Salim (el tío de la niña) me llamó desde unos 50-70 metros. Subí hacia la casa de Arif (el padre de Narin). Subí la colina. Luego fui y vi el cuerpo en el suelo. Cuando entré en la casa de Arif, vi el cuerpo de Narin en el lado izquierdo de la entrada. Salim me dijo: ‘Te llevarás el cuerpo’. Me negué. Entonces sacó un arma y me amenazó a mí y a mi hijo. Me dijo ‘Primero mataré a tu hijo y luego a ti’, así que me vi obligado a llevarme el cuerpo. Ambos pusimos el cuerpo en una manta. Él envolvió el cuerpo conmigo mientras íbamos hacia la puerta, hasta el balcón. Luego me fui solo…”.

“Llevé el cuerpo al granero. Allí lo metí en una bolsa. Después de ponerlo en el coche, vi a Yüksel (la madre de Narin) llorando frente a su casa. Antes de subir al coche, Salim me quitó la manta y me dijo: ‘Llévate este cuerpo y córtalo en pedazos para que nadie lo vea’. Destapé el cuerpo. Si hubiera hecho lo que me dijo Salim, este cuerpo no habría sido encontrado. Hice algo bueno”, añadió el acusado. Al ser preguntado sobre cuál de todas las versiones que ha dado hasta la fecha era cierta, respondió: “En mi primera declaración dije eso porque mi familia no estaba a salvo. Pero ahora mi familia está a salvo. La declaración que estoy dando ahora es la verdadera”.

Tras estas palabras, Arif Güran y otros familiares presentes en la sala reaccionaron con indignación contra el acusado. Ante el aumento de la tensión, el juez ordenó la expulsión de los familiares de Narin Güran de la sala, que mientras eran desalojados, gritaron “¡Asesino pedófilo!” a Bahtiyar. El hermano de la menor, Baran Güran, que fue escoltado fuera del juzgado, también reaccionó con indignación gritando a los medios presentes en el exterior: “¿La gente todavía cree a este hombre? Cambia su declaración 8 veces y todos le creen. Todos los miembros de la familia (de Narin) tienen una única declaración, y este hombre está dando su octava declaración. ¿Cómo puede alguien creer a una persona que miente 8 veces? Dice una cosa diferente cada vez, ¿cómo es esto posible?”.

Tras estos momentos de tensión y una vez finalizada la declaración de Bahtiyar ante el tribunal, el padre de Narin Güran, Arif Güran, tomó la palabra y exigió durante el juicio que los verdaderos responsables del asesinato de su hija sean llevados ante la justicia. Por su parte, su abogada, Ezgi İpek, sostuvo quela investigación se llevó a cabo de forma deficiente: “Creo que la niña fue asesinada tras haber sido abusada con un 99% de certeza. La probabilidad de asesinato tras abuso es alta. Debería haberse obtenido un informe de Medicina Forense al respecto, pero no se hizo. La investigación se realizó mal”.