Narin Güran, niña desaparecida

Continúa sin éxito la búsqueda de la niña de 8 años desaparecida en Turquía

Las fuerzas de seguridad turcas continúan buscando sin éxito a la niña de solo 8 años de edad desaparecida hace una semana en Diyarbakır, en el sureste de Turquía, mientras todas las incógnitas siguen abiertas y el paradero de la menor sigue siendo un completo misterio, agravado por la ausencia de pistas claras.

El suceso se produjo el pasado 21 de agosto después del mediodía, cuando Narin Güran, de 8 años, no regresó a casa tras asistir a un curso. Inicialmente fue la propia familia la que comenzó a buscar a la menor con ayuda de varios vecinos del pueblo, pero al no conseguir encontrarla, finalmente su padre informó de su desaparición a la gendarmería siendo ya aproximadamente las 8 de la tarde.

La búsqueda ha sido incesante desde entonces y ha movilizado no solo a unidades de la gendarmería sino también a efectivos de la policía, equipos de buceo y unidades caninas, mientras cerca de 130 personas han sido interrogadas por su posible relación con el caso y se han registrado más de 12.000 vehículos -incluyendo unos 150 que pasaron por la zona donde se cree que desapareció la niña- e inspeccionado decenas de casas en la zona, según informan medios turcos.

El caso ha despertado un enorme interés en la opinión pública turca, y las televisiones han difundido imágenes de cámaras que muestran a Narin hacia las 15:15 horas del pasado 21 de agosto -el día de su desaparición- caminando con cuatro amigos, antes de separarse de ellos y tomar un camino hacia su casa, momento en que se le pierde la pista. El pasado 25 de agosto la policía, ayudada por dos amigos de Narin y bajo la supervisión de un psicólogo infantil, realizó una reconstrucción precisamente de ese momento en que la menor se separó del grupo, para que los niños recordasen cuál fue el lugar y el momento exacto en que vieron por última vez a la menor.

Sin pistas sobre el paradero de la menor

Durante una búsqueda inicial realizada al día siguiente de su desaparición, se encontró una zapatilla de niño junto a la carretera, a unos 3 km de distancia de la vivienda de Narin, pero tras varias dudas finalmente los padres confirmaron que no pertenecían a la desaparecida.  Algo similar ha ocurrido con unas manchas de sangre que se hallaron en la carretera, y que tras un análisis de ADN se determinó que no pertenecía a Narin.

En los últimos días la búsqueda se ha centrado en un canal de irrigación (que tuvo que ser drenado de agua para la investigación) que los equipos inspeccionaron desde el barrio donde vive Narin y hasta una distancia de 20 km. En total se han registrado casi 4.500 hectáreas de terreno para buscar a la niña desaparecida, sin por ahora haya más pistas sobre el paradero de Narin o sobre qué motivó esta desaparición que mantiene en vilo a toda Turquía.