Salt Galata: un espacio cultural y multifuncional en el corazón de Estambul

Situado en Karaköy, uno de los barrios emergentes de Estambul, el “Salt Galata” es una aportación cultural clave que continua siendo una inyección de vida y energía para la zona donde se ubica.

Salt Galata es un espacio multifuncional situado en el barrio de Karaköy e inaugurado en 2011. El edificio original, la sede central del Banco Otomano, fue diseñado por el arquitecto francés Alexandre Vallauri – uno de los arquitectos más influyentes de la última época del Imperio otomano – e inaugurado en 1892. De estilo Neo-Renacentista, su fachada principal dio inicio a una nueva tendencia arquitectónica en la ciudad e influenció a los edificios que vendrían posteriormente en Bankalar Caddesi – literalmente, la calle de los bancos – y los alrededores de la zona.

La renovación del antiguo banco fue llevada a cabo por el renombrado arquitecto Han Tümertekin, galardonado con el Premio Aga Khan de Arquitectura. El edificio consta de 7 plantas, cada una con un programa diverso. La intervención de Tümertekin adapta los interiores del banco original a su nueva función mediante una secuencia vertical de salas diáfanas, distribuidas en tres plantas abiertas a un gran espacio. La franja posterior del edificio se destina a las actividades de restauración como el café-restaurante y terraza.

La planta de acceso alberga una biblioteca, un café y una librería. La biblioteca, denominada Salt Research, contiene cerca de 40.000 títulos que se centran en áreas como el arte, la arquitectura, el diseño o la planificación urbana. El volumen, de dos plantas, se organiza alrededor de un tripe espacio que proporciona abundante iluminación homogénea adecuada para las actividades de estudio. Este solemne patio de luces columnado es sin duda el espacio estrella del edificio.

El esquema compositivo de la biblioteca es de una rígida composición neoclásica: las áreas de lectura y depósito se sitúan en la zona perimetral alrededor de este patio cuadrado abierto. El interior del patio está balconado de manera que a medida que se asciende a los niveles superiores se adquieren sugerentes perspectivas del espectacular espacio. Una cuadrícula de espejos rotados en diferentes ángulos introducen la iluminación cenital. El cuidadoso uso de los materiales le da un aire de recogimiento y de austeridad casi monacal.

La biblioteca presenta en su planta baja la recepción y préstamo de libros, una mesa para trabajo en grupo – cuyas curvas contrastan con la rígida ortogonalidad del volumen – y espacios para el estudio y lectura diseñados como cabinas de concentración. El mobiliario y secciones específicas de los interiores fueron comisionadas a seis oficinas de arquitectura, en un esfuerzo para subrayar el deseo de SALT de desarrollar nuevos entornos experimentales de trabajo, estudio e interacción cultural.

Junto a la gran mesa central se halla una interesante caja fuerte original de grandes dimensiones – de la marca británica Chatwood– que acoge parte del archivo de la librería. Sus puertas de grueso acero blindado y la posibilidad de acceder por unos estrechos escalones a las cajas fuertes originales es una de las curiosidades más interesantes de este edificio.

El café conecta mediante unas escaleras abiertas con un restaurante en la primera planta con terraza con vista panorámica sobre el Cuerno de Oro. Junto al café se haya la librería Robinson Crusoe 389, que se trasladó desde su localización en İstiklal Caddesi, y es una de las librerías de lengua inglesa más conocidas de la ciudad. Este cuerpo longitudinal se separa de la librería mediante un atrio, usado por el café como terraza.

Desde el hall de entrada se puede acceder a la planta sótano donde se encuentra el Museo del Banco Otomano, la exposición permanente que gira en torno a los orígenes del espacio como Banco Imperial Otomano. Un recorrido cronológico muestra la historia de la construcción y establecimiento del barrio financiero. Existe la posibilidad de acceder a las bóvedas originales donde se pueden admirar bonos y acciones de la época. En una planta inferior se haya el auditorio con capacidad para 219 personas, que complementa la versatilidad del programa, y en cuya agenda se incluyen continuas conferencias y proyecciones de documentales y películas.

Por una majestuosa escalera se accede a los pisos superiores donde se hayan la exposición temporal, oficinas diseñadas por el estudio Superpool y los espacios dedicados a la investigación: talleres fácilmente modulables para ofrecer una mayor flexibilidad en el tamaño de los grupos de trabajo. Desde estas plantas, la vista en picado de este vacío a triple altura no deja indiferente al visitante.

Esta intervención arquitectónica sorprende por su respeto hacia el proyecto original y la contenida elegancia de este edificio. La minuciosidad en los detalles y la puesta en obra – incluso en espacios no tan evidentes como los lavabos – hacen de esta una de las renovaciones más respetuosas a la vez que contemporáneas llevadas a cabo en la ciudad. Salt Galata es un espléndido ejemplo del aprovechamiento y puesta en valor de espacios históricos existentes adaptándolos a las nuevas necesidades culturales de la sociedad.

Situado en el barrio de Karaköy, uno de los barrios emergentes de Estambul debido a su gentrificación, es una aportación cultural clave que supuso, y continua siendo, una inyección de vida y energía para la zona donde se ubica.

 

Santiago Brusadin es un arquitecto barcelonés afincado en Estambul, autor de numerosos artículos en varias publicaciones sobre cultura y arquitectura de esta ciudad turca.