Rusia anuncia la deportación de 15 trabajadores turcos detenidos a las afueras de Moscú

Militares rusos irrumpían esta semana en una fábrica turca de alfombras y detenían a 15 empleados pese a tener sus permisos de residencia y de trabajo en regla, ha denunciado la compañía.

15 trabajadores de nacionalidad turca que fueron detenidos el martes en una fábrica de alfombras de la ciudad rusa de Rostov, al noreste de Moscú, serán deportados en los próximos días por las autoridades rusas a pesar de que tienen sus permisos de residencia y de trabajo en regla, según denunció la empresa turca propietaria de la planta.

Efectivos militares acompañados de varios funcionarios rusos irrumpían el 1 de diciembre en la fábrica que Merinos –el mayor fabricante de alfombras de Turquía- posee en Rostov, donde llevaron a cabo una redada y detuvieron a un total de 15 empleados de nacionalidad turca tras comprobar su documentación.

Varios de los trabajadores fueron incluso llamados a sus casas para que acudieran a la fábrica a identificarse, según denunció en un comunicado el director general de Merinos Rusia, Erdoğan Şeker, quien aseguró que las detenciones tuvieron lugar a pesar de que todos los empleados tenían tanto sus permisos de residencia como de trabajo en regla. Durante la redada los militares rusos confiscaron también los ordenadores de la empresa.

Tras ser trasladados a una oficina de inmigración, un tribunal ruso ordenaba el jueves que los 15 detenidos pasen 10 días en un campo de detención antes de ser deportados a Turquía, posiblemente con la prohibición de entrar en Rusia durante varios años.

Se trata de un procedimiento que recuerda a otros casos similares llevados a cabo en las últimas semanas contra ciudadanos turcos que visitan o residen en Rusia, que se han quejado de detenciones y expulsiones arbitrarias y todo tipo de abusos y malos tratos por parte de las autoridades rusas, tal y como denunció el pasado fin de semana la Embajada de Turquía en Moscú. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía también ha recomendado a sus ciudadanos que eviten viajar a Rusia o pospongan el viaje todo lo posible ante el creciente número de quejas por el trato que reciben los turcos en el país.

“Nuestra empresa está llevando a cabo esfuerzos para usar todos los medios legales frente a la política de intimidación contra nuestro personal y nuestra compañía, y contra esta actuación injusta que se produce por las exageradas reacciones de las autoridades rusas a causa de la reciente disputa entre nuestros dos países”, informó Merinos Rusia en el comunicado difundido el jueves.

Desde el derribo el 24 de noviembre de un caza ruso que invadió el espacio aéreo de Turquía, Rusia ha decidido cortar sus hasta ahora cordiales y estrechas relaciones bilaterales con Turquía y la imposición de una primera ronda de sanciones, que incluyen –entre otras- la suspensión del acuerdo de libre visado, el bloqueo a la importación de numerosos productos turcos, la prohibición a las empresas rusas de emplear a ciudadanos turcos, y la firme recomendación a las agencias de viaje rusas para que no ofrezcan Turquía como destino turístico a sus clientes.

El ministro de energía ruso confirmo además el jueves que se suspendían las negociaciones en marcha para la construcción del gaseoducto conocido como “Turkish Stream”, destinado a transportar gas natural a Turquía y el sur de Europa evitando pasar por Ucrania, donde la intervención rusa en el conflicto que vive ese país ya le ha supuesto fuertes sanciones de EE.UU. y la UE que han llevado a la economía de Rusia a la recesión.