Protesta de Greenpeace en Ankara contra la energía nuclear

Los ecologistas denuncian los planes del gobierno turco para construir varias centrales nucleares.

Varios activistas de Greenpeace protestaron ayer jueves en Ankara contra la visita del primer ministro ruso Vladimir Putin a la capital turca, ya que uno de sus objetivos era ultimar detalles sobre la construcción de las primeras centrales de energía nuclear en Turquía con tecnología rusa.

Unos 20 miembros de la organización ecologista desplearon en el centro de la ciudad una pancarta en la que podía leerse «No a las nucleares», a la vez que mostraban imágenes de Putin y el primer ministro Erdoğan en una representación de un reactor nuclear.

Los ecologistas denunciaron los planes del gobierno turco para construir la que será la primera central nuclear del país con varias pancartas que decían frases como «¿Nuclear? ¡No gracias!» y «¡Revolución energética ahora!». Dos de los manifestantes fueron detenidos por la policía al intentar acceder a la oficina del primer ministro, donde se celebraría posteriormente la reunión entre ambos dirigentes.

Turquía aún está pendiente de confirmar la construcción de la que será su primera central nuclear, ubicada en la provincia mediterránea de Mersin, después de que sólo la empresa rusa Atomstroiexport se presentase a la puja lanzada por el gobierno para realizar el proyecto. Aunque el gabinete turco afirma que el objetivo es suplir sus necesidades energéticas futuras -especialmente tras la reciente ratificación del Protocolo de Kyoto por parte de Turquía-, a nadie se le escapa que el hecho de que el vecino Irán esté desarrollando su propia tecnología nuclear (optando incluso a la posibilidad de construir armas nucleares) podría estar obligando a Turquía a seguir el mismo camino para mantener el equilibrio de poder en la región.