La exministra turca de Familia y Asuntos Sociales Fatma Betül Sayan Kaya, vistiendo unas gafas oscuras, junto a su marido, a la entrada a los juzgados

Prisión para la exministra de Familia de Turquía por el fraude en los fondos de inversión

La exministra turca de Familia y Asuntos Sociales Fatma Betül Sayan Kaya ingresó en prisión preventiva a primera hora de hoy acusada de pertenencia a una organización criminal y de vulnerar la legislación del mercado de capitales, en el marco de la investigación sobre el escándalo por el fraude de los fondos de inversión en Turquía.

La investigación sobre la quiebra de 131 fondos de inversión que afecta a medio millón de inversores, dirigida por la Oficina del Fiscal Jefe de Estambul, ha dado en las últimas horas un nuevo giro con la detención de Kaya, antigua ministra y diputada hasta 2023 por el partido AKP de Erdoğan; según las acusaciones que pesan contra ella, habría obtenido unas cuantiosas ganancias -estimadas en 2.200 millones de liras, casi 40 millones de euros- mediante operaciones financieras realizadas cuando ocupaba el cargo de vicepresidenta del Partido Justicia y Desarrollo (AKP).

Como parte de las diligencias, la exministra, su marido, İlyas Kaya, y el expresidente de la Junta de Mercados de Capitales (SPK), İbrahim Ömer Gönül, comparecieron en el día de ayer ante un tribunal de Estambul para prestar declaración en calidad de sospechosos, según informaron medios turcos.

De acuerdo a dichas informaciones, la fiscalía solicitó el ingreso en prisión de la antigua ministra por los presuntos delitos de “pertenencia a una organización constituida con el propósito de cometer delitos” y “violación de la Ley del Mercado de Capitales”. Posteriormente, Kaya fue puesta a disposición del juez de guardia, quien ordenó su ingreso en prisión preventiva, que se hizo efectivo en las primeras horas de hoy.

Medidas de control judicial y prohibición de salir del país para el marido de la ministra

Por otro lado, la fiscalía completó también las diligencias relativas a İlyas Kaya, marido de la exministra, solicitando que este quedase sometido a medidas cautelares de control judicial que incluyen la obligación de comparecer regularmente ante un juzgado, así como la prohibición de salir del país. 

Las mismas medidas fueron solicitadas para İbrahim Ömer Gönül, antiguo presidente de la Junta de Mercados de Capitales de Turquía (SPK) y destituido fulminantemente de su cargo el pasado 20 de octubre por orden del Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, a raíz de la investigación judicial abierta contra él.

Las operaciones bursátiles que investiga la fiscalía

Según detalla el escrito presentado por la fiscalía de Estambul para solicitar la detención de la exministra, Kaya adquirió el 8 de abril de 2026 un total de 250.000 acciones de la naviera turca Özata Denizcilik -compañía identificada en bolsa con el código OZATD– a un precio de 255 liras por acción, lo que le supuso un desembolso total de 63,3 millones de liras; posteriormente las vendió a la conocida firma turca de inversiones Tera Yatırım Menkul Değerler A.Ş. (TERA) a un precio de 4.482 liras por acción mediante una operación bancaria realizada el 16 de septiembre. El importe de la venta de dichas acciones fue ingresado en la cuenta de la exministra ese mismo día.

La fiscalía señala en su informe que la operación se realizó mediante el inusual procedimiento T+0, en lugar del plazo habitual de liquidación T+2 -que implica esperar dos días hábiles para recibir el importe de una venta de acciones- y subraya además que la transacción tuvo lugar justo un día antes de la intervención realizada el 17 de septiembre por el SPK, que congeló y liquidó los 131 fondos de inversión investigados. 

Presuntamente, la exministra no solo usó información privilegiada para realizar la operación a tiempo, sino que además pudo recibir el dinero inmediatamente; de haberse seguido el procedimiento normal, Kaya habría recibido el dinero el 18 de septiembre y para entonces no habría podido retirarlo debido a las medidas adoptadas un día antes por las autoridades financieras de Turquía.

La fiscalía de Estambul afirma que la Junta de Mercados de Capitales (SPK) ha elaborado un informe en el que concluye que Kaya disponía de información privilegiada no comunicada al público, y que la utilizó para deshacerse de sus inversiones a tiempo y obtener beneficios extraordinarios, que supusieron una revalorización de su inversión superior al 1.657%.

El fraude masivo orquestado por el el “Goldman Sachs de Turquía”

La firma de inversiones TERA con la que operó la ministra, que en su día aspiró a convertirse en “el Goldman Sachs de Turquía”, está precisamente en el centro del escándalo sobre los fondos de inversión por haber organizado un esquema de manipulación masiva del mercado y de fraude tipo Ponzi.

Según se ha revelado, TERA organizó un esquema de compra y venta de acciones entre sus propios fondos para inflar artificialmente los precios de las carteras de inversión (por ejemplo inflando muy por encima de su valor real las acciones de empresas como Özata Denizcilik) y registrar ganancias ficticias con las que captaba miles de nuevos inversores. 

A última hora del 16 de septiembre, TERA colapsó ante la imposibilidad de hacer frente a las peticiones de retirada de efectivo de sus clientes debido a una grave crisis de liquidez, causada por el endeudamiento extremo y la acumulación de “acciones basura” con un valor ficticio. Al día siguiente, el SPK suspendió su cotización en la Bolsa de Estambul y, poco después, TERA fue intervenida por el Fondo Estatal de Garantía de Depósitos de Turquía (TMSF).

Un escándalo de corrupción y fraude que sacude al partido AKP de Erdoğan

Fatma Betül Sayan Kaya fue ministra de Familia y Servicios Sociales de Turquía entre 2016 y 2018 y ocupó hasta el pasado septiembre el cargo de vicepresidenta del AKP. Su nombre ha estado desde el principio en el centro del escándalo de los fondos de inversión en Turquía, que ha salpicado también a otras figuras cercanas al gobierno de Erdoğan. 

Tras salir a la luz sus operaciones financieras con los fondos de inversión intervenidos y los beneficios que había obtenido, el 26 de septiembre Kaya presentó su dimisión como vicepresidenta del partido. El 5 de octubre, el matrimonio Kaya devolvió los 1.344 millones de liras (24,2 millones de euros) obtenidos por la exministra y los 826 millones de liras (14,8 millones de euros) que ingresó su marido, amparándose en un mecanismo de “arrepentimiento”.

Esto sin embargo no ha impedido que la fiscalía continúe con su investigación. Además, la oposición del “Partido Nuevo” exige el pago del doble de la cantidad obtenida por la exministra y su marido, tal y como establece la ley en casos de enriquecimiento ilícito.

Posteriormente, el AKP anunció el 7 de octubre que Kaya ha dejado de ser miembro del partido y que ya no mantiene ninguna vinculación con la formación política. Ese mismo día la exministra prestó declaración como sospechosa en el marco de la investigación, y el 5 de noviembre volvió a comparecer ante un tribunal, donde negó las acusaciones, ingresando en la madrugada del 6 de noviembre en prisión por orden judicial.

El ingreso en prisión de la antigua ministra de Familia de Turquía se produjo pocas horas después de que el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, asegurase a los medios que todos los implicados en el escándalo de manipulación de mercados y fraude masivo mediante fondos de inversión, así como aquellos que hayan obtenido beneficios ilícitos, responderán ante la justicia. “Personas de las que nunca habríais esperado algo así se han visto involucradas en esto”, declaró Erdoğan a los periodistas a bordo del avión presidencial durante su regreso de Corea del Sur.