Pérgamo y Bursa, incluidas en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO

Las dos ciudades turcas, con su enorme importancia histórica y cultural, pasan así a unirse a los sitios y monumentos de Turquía que forman parte de esta prestigiosa lista mundial elaborada por Naciones Unidas.

La ciudad turca de Bergama, ubicada en la región del Egeo y que alberga las ruinas de la antigua ciudad de Pérgamo, y la ciudad de Bursa junto con la aldea de Cumalıkazık, primera capital del Imperio Otomano y que conserva la arquitectura de época otomana, han sido incluidas en la lista de Patrimonio de la Humanidad que elabora la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

«Bergama contiene muchos restos arqueológicos que se remontan a los períodos helenístico, romano, bizantino y otomano, así como a la prehistoria», destaca la UNESCO en su página web oficial al hablar de esta ciudad ubicada al norte de la provincia de İzmir, y que vivió sucesivamente bajo los reinados del Imperio Persa, el reino de Lidia, Alejandro Magno y sus sucesores.

«Durante el reinado de Eumenes II (siglo III a.C.), la acrópolis de Pérgamo estaba adornada con los mejores edificios, mientras que la ciudad se convirtió en uno de los más importantes centros de la cultura, la arquitectura y la escultura de todo el mundo helenístico«, añade la UNESCO al hablar de esta ciudad, que continuó siendo un importante centro urbano en época romana y bizantina. Pérgamo comenzó su decadencia tras un gran terremoto que la asoló en el año 262 d.C., siendo más tarde saqueada por los godos. En 620 sufrió también las invasiones persas y aunque fue parcialmente reconstruida por los bizantinos poco después, nunca recobró su importancia original.

Se estima que durante la época de su mayor esplendor, la biblioteca de Pérgamo llegó a contener más de 200.000 volúmenes; el impresionante teatro de Pérgamo, uno de los más empinados del mundo, tenía capacidad para unas 10.000 personas y fue construido también bajo el gobierno de Eumenes II. La Acrópolis albergaba varios altares y templos, entre ellos los dedicados a dioses como Atenea, Dioniso o Zeus.

El Asklepeion, construido en nombre de Esculapio y ubicado fuera de la ciudad, contenía estancias para los pacientes donde estos recibían tratamientos de todo tipo para curarse. Funcionó durante ocho siglos hasta el IV d.C. «Se sabe que había aproximadamente 200 Asklepeiones en tiempos antiguos; sin embargo, cuando lo comparamos con Asklepeiones bien conocidos como los de Kos, el Peloponeso y Corinto, el Asklepeion de Pérgamo es uno de los mayores y mejor preservados (del mundo)», señala en su web la UNESCO, que aprobó la inclusión de esta antigua ciudad en su lista de Patrimonio de la Humanidad por votación unánime.

Bursa, lugar de nacimiento de los otomanos

Otro de los lugares destacados de Turquía incluidos por la UNESCO en su prestigiosa lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad es la ciudad de Bursa con su centro histórico y el pueblo de Cumalıkazık, ubicado en las verdes faldas del impresionante monte Uludağ que preside la ciudad.

«El lugar ilustra la creación de un sistema urbano y rural que estableció el Imperio Otomano a principios del siglo XIV», explica la UNESCO en su web al hablar de esta ciudad, primera capital de los otomanos.  «Se ilustran funciones clave de la organización social y económica de la nueva capital (otomana), que evolucionó alrededor de un centro cívico. Incluye khanes (edificios destinados al comercio), kulliyes (instituciones religiosas), mezquitas, escuelas coránicas, baños públicos y una cocina para los pobres, así como la tumba de Orhan Gazi, el fundador de la dinastía otomana. Uno de los componentes fuera del centro histórico de Bursa es la aldea de Cumalıkızık», relata en su página la organización.