Varios políticos kurdos han criticado el anuncio del partido nacionalista kurdo BDP de llevar a cabo «actos de desobediencia civil» a menos de tres meses de las elecciones generales en Turquía.
Varios políticos kurdos han criticado el anuncio del partido nacionalista kurdo BDP de llevar a cabo «actos de desobediencia civil» a menos de tres meses de las elecciones generales en Turquía, acusando a la formación nacionalista de querer sembrar la tensión y de no criticar la violencia ejercida por el PKK, que ha amenazado a varios intelectuales kurdos.
El Partido de la Paz y la Democracia (Barış ve Demokrasi Parti, o BDP), formación nacionalista kurda que controla varios ayuntamientos en el sureste de Turquía y con 20 escaños en el parlamento (de 550 diputados), hizo la semana pasada un soprendente llamamiento a los kurdos de toda Turquía para que llevaran a cabo «actos de desobediencia civil» en todo el país a menos que se cumplan sus demandas. En una comparecencia de prensa realizada desde la ciudad suroriental de Diyarbakır, representantes del BDP y de su organización hermana, el Congreso de la Sociedad Democrática (DTK), anunciaron una campaña de actos de desobediencia a menos que no se satisfagan lo que consideran «demandas del pueblo kurdo»: la educación en kurdo en las escuelas, la puesta en libertad de todos los miembros encarcelados de la organización terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), el fin de las operaciones militares contra el PKK en el sureste de Turquía, y la eliminación de la barrera electoral del 10% de los votos para que un partido entre en el parlamento.
El gesto del BDP -que llega poco después de que el PKK también anunciara inesperadamente el fin del alto el fuego- ha sido interpretado por varios analistas como un intento del partido nacionalista de sembrar tensiones e influenciar en las próximas elecciones generales en Turquía, previstas para el 12 de junio. El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, acusó también al BDP de intentar ganar votos en el sureste de cara a las elecciones recurriendo a actos de provocación y a generar tensiones con la población kurda.
Varios políticos kurdos en Turquía han advertido sin embargo al BDP sobre esta estrategia, a la vez que critican el doble rasero que muestra el BDP cuando habla del fin de la violencia a la par que defiende las acciones de grupos armados como el PKK. Uno de ellos es Fehmi Demir, miembro fundador del primer partido kurdo en Turquía, el Partido del Trabajo del Pueblo (HEP); en unas declaraciones hechas a la prensa turca, Demir cree que cualquier protesta pacífica que se mantenga dentro de los límites de la democracia debe ser tolerada, pero «el momento de estas protestas es significativo… Es obvio que están preparando una actuación para las elecciones».
Sertaç Bucak, ex presidente del también kurdo Partido de las Libertades y Derechos (HAK-PAR), piensa también que llevar los actos de desobediencia civil a las ciudades del oeste de Turquía (como ha amenazado recientemente el BDP) aumentará la tensión y provocará efectos negativos de cara a las elecciones. Bucak subraya además que la desobediencia civil que proclama el BDP debería implicar una protesta contra todo tipo de violencia, y pide al BDP que muestre la misma actitud hacia la violencia ejercida por el PKK, que además recientemente ha vuelto a amenazar a varios intelectuales kurdos.
«Si protestas contra la violencia del estado, deberías hacer también lo mismo contra la organización (terrorista) que amenaza a los intelectuales con la muerte. Pero si tu postura es parcial, no puedes hacer que nadie crea en tu causa», afirma Bucak, refiriéndose a las recientes amenazas del PKK contra tres intelectuales kurdos por sus declaraciones sobre el conflicto kurdo en Turquía: en concreto se trata del cantante kurdo Şivan Perwer (exiliado actualmente en Alemania), y los escritores kurdos Mehmet Metiner y y Muhsin Kızılkaya.
Şerafettin Elçi, presidente del partido kurdo KADEP, cree que estos actos de «desobediencia civil» anunciados por el BDP son un derecho democrático siempre y cuando no vulneren los derechos de los demás. «Este tipo de protestas provoca reacciones, dado que no son algo común en Turquía. Estos actos no deberían generar tensiones. Son protestas que van contra los que están en el poder, no contra el pueblo turco».
Por último para Bayram Bozyel, actual presidente del HAK-PAR, «Turquía ha sufrido la violencia durante mucho tiempo, pero la época actual favorece un entendimiento democrático que rechaza la violencia. La gente debería hacer públicas sus demandas en las calles dentro de los límites de la democracia».
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





