a la izquierda el presidente Trump junto a la bandera de EE. UU.; a la derecha el nuevo líder supremo de Irán con la imagen de fondo de bombardeos sobre Teherán

Oriente Medio: Turquía urge a respetar el alto el fuego entre EE. UU. e Irán

Turquía ha acogido positivamente el alto el fuego temporal alcanzado entre EE. UU. e Irán, urgiendo a ambas partes a aplicarlo plenamente sobre el terreno y a mantener su compromiso con el acuerdo -alcanzado poco antes de expirar el ultimátum de Trump– para evitar una nueva escalada en Oriente Medio. Washington y Teherán han acordado en principio respetar una tregua provisional de dos semanas, mientras se prevé que las conversaciones bilaterales para una paz permanente continúen en Pakistán.

En un comunicado escrito, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía dio la bienvenida a la tregua declarada en el conflicto, aunque subrayó la necesidad de una “plena implementación del alto el fuego temporal sobre el terreno”. “Expresamos nuestra expectativa de que todas las partes se adhieran al acuerdo alcanzado”, subrayó la nota oficial.

“El camino hacia una paz duradera solo puede lograrse mediante el diálogo, la diplomacia y la confianza mutua. Seguiremos brindando todo el apoyo necesario para la conclusión satisfactoria de las negociaciones que se celebrarán en Islamabad”, añadió el comunicado oficial, que también felicitó al “país hermano de Pakistán por su papel a lo largo de este proceso y expresamos nuestro deseo de que continúen todas las iniciativas que contribuyan a la paz”.

Washington y Teherán claman victoria tras la tregua

Estados Unidos e Irán aceptaron adherirse al alto el fuego apenas una hora antes de que expirara el ultimátum del presidente Donald Trump, quien había amenazado con destruir las principales infraestructuras civiles del país, incluyendo centrales eléctricas y puentes, algo que supone una violación del derecho internacional y de guerra. Como parte del acuerdo y a cambio del cese de hostilidades, Teherán reabrirá temporalmente a todos los barcos el estratégico Estrecho de Ormuz. Ambos países se atribuyeron la victoria tras un conflicto que ha durado más de un mes y que sacudió los mercados financieros globales, disparando los precios del petróleo.

Mientras que Trump ha declarado que el acuerdo supone “una total y completa victoria” para Estados Unidos, Irán también ha presentado la tregua como un triunfo confirmando su disposición a iniciar conversaciones con Washington en Pakistán para poner fin al conflicto. “El enemigo ha sufrido una derrota innegable, histórica y aplastante en su guerra cobarde, ilegal y criminal contra la nación iraní”, afirmó el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, que aseguró que “Irán logró una gran victoria”.

Trump había fijado como hora límite para que Irán reabriera el Estrecho de Ormuz o afrontara un ataque sin precedentes las 20:00 hora de la Costa Este de EE. UU. (2:00 CET, o 3:30 hora iraní), lo que coincidía con la madrugada en Teherán. Trump llegó a lanzar horas antes de expirar el ultimátum amenazas impactantes incluso para sus estándares habituales, escribiendo en su red Truth Social: «Toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá».

Tras el anuncio del acuerdo, los precios del petróleo han caído con fuerza desplomándose más de un 17%, después de haber crecido hasta un 60% durante el conflicto debido al bloqueo de Ormuz (por donde transita un 20% del crudo mundial), lo que había desatado hondas presiones política internas sobre el presidente estadounidense, que precisamente llegó a la Casa Blanca prometiendo reducir los precios para sus ciudadanos y contener la inflación.

¿Es posible un acuerdo de paz entre Trump y el régimen iraní?

Queda por ver ahora qué papel jugará Israel y el gobierno de Netanyahu, al que le interesa mantener el conflicto con Irán pese a no haber conseguido ninguno de los objetivos propuestos tras lanzar los ataques contra Irán el 28 de febrero -y que ha abierto ahora un nuevo frente en Líbano-; otra incógnita es hasta qué punto están dispuestos a ceder en las negociaciones de paz un Trump que quiere presentarse a toda costa como ganador ante su electorado interno y un régimen iraní que -lejos de haber caído- sale reforzado y exige entre otras cosas reparaciones de guerra por una agresión que denuncia como ilegal e injustificada.

El presidente estadounidense ha insistido en que el uranio enriquecido producido por Irán -estimado en algo más de 400 kilos- deberá incluirse en cualquier acuerdo de paz, de manera que EE. UU. se haga cargo de él para eliminar la posibilidad de que Irán tenga armas nucleares. El régimen iraní, por contra, ha reiterado que sus condiciones pasan por que Washington acepte su programa nuclear de enriquecimiento de uranio, y ha señalado que comenzará a cobrar peajes a los barcos que atraviesen Ormuz. Sea como fuere, miles de personas en Irán salieron a las calles esta madrugada para celebrar la “victoria” ante Estados Unidos tras haber ocupado anoche puentes y centrales para actuar como “escudos humanos” desafiando las amenazas de Trump.