Miles de refugiados sirios cruzan la frontera de Turquía huyendo del Daesh

Las autoridades turcas confirmaban el domingo que al menos 3.000 sirios que huyen de los combates entre el PYD y el Estado Islámico en la ciudad de Tel Abyad habían cruzado la frontera.

Las autoridades turcas acordaron el domingo permitir la entrada de miles de refugiados sirios que esperaban al otro lado de la frontera, a medida que los combates entre las milicias kurdas del PYD apoyadas por bombardeos de la coalición internacional y los militantes del autoproclamado Estado Islámico (IS) se han intensificado en los últimos días.

La decisión habría sido tomada tras una reunión mantenida entre las autoridades locales tanto civiles como militares de la provincia de Şanlıurfa, a medida que miles de refugiados sirios se acumulaban al otro lado del paso fronterizo de Akçakale huyendo de los cada vez más intensos combates en la vecina ciudad de Tel Abyad, bajo control del IS.

La frontera había permanecido cerrada desde el 10 de junio debido a la presencia al otro lado de militantes del IS, que habían estado enviando de vuelta a los civiles que huían de la zona. El domingo, en torno a las 18:20 hora local (17:20 CET), fuentes oficiales del gobierno turco confirmaban que unos 3.000 refugiados habían comenzado a cruzar de forma controlada hacia Turquía, donde estaban siendo atendidos y conducidos a zonas seguras.

En las dos últimas semanas, el brazo armado de la organización kurda siria Partido de la Unión Democrática (PYD), las Unidades de Defensa Popular (YPG), han estado intentando hacerse con el control de las ciudades de Tel Abyad y Al-Hasakah, en el norte de Siria, controladas ahora por el Daesh (nombre árabe del Estado Islámico); sólo en ese lapso de tiempo, cerca de 15.000 civiles sirios han huido de los combates en la región y cruzado la frontera turca, según fuentes oficiales.

Sin embargo en los últimos días los militantes del IS habían estado tomando posiciones en la frontera turca para impedir que los civiles cruzaran al otro lado, y el sábado comenzaron a obligarles por la fuerza a regresar a Tel-Abyad y cerraron el paso fronterizo en el lado sirio. Pese a ello, muchos refugiados siguieron intentando cruzar por otros puntos de la valla fronteriza, donde en muchos casos les esperaban familiares que habían logrado cruzar hacia Turquía en días previos.

Pese a que la coalición internacional contra el Estado Islámico liderada por Estados Unidos se está apoyando en las milicias kurdas del PYD para expulsar a los combatientes radicales del Daesh, Turquía sigue mostrando sus recelos hacia una organización que considera la rama siria del grupo terrorista PKK.

El sábado, en declaraciones a la televisión, el gobernador de Şanlıurfa acusó al PYD de aprovechar el caos en la región para practicar la limpieza étnica expulsando hacia Turquía a la población árabe y turcomana, que constituye el 98% de los habitantes en esta zona. “El PYD está cambiando la demografía de la región con el objetivo de establecer un Estado kurdo, obligando a emigrar hacia Turquía a los sirios árabes”, aseguró İzzettin Küçük; unas acusaciones que también lanzó el domingo el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, a su regreso de Azerbaiyán.