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Los precios en Turquía cayeron un 3,6% en noviembre

La tasa de inflación en Turquía se redujo ligeramente en noviembre en relación a octubre, sin bien los precios se han disparado casi un 22% en comparación con el año pasado.

La tasa de inflación en Turquía se situó en el 21,62% durante el pasado mes de noviembre, reduciéndose no obstante los precios más del 3,6% en comparación con octubre de este año, según datos publicados este lunes por el Instituto Estadístico Turco (TÜİK).

De acuerdo al informe presentado por el organismo estadístico oficial de Turquía, la inflación se redujo en 3,62 puntos en comparación con el 25,24% registrado en octubre, en una aparente tendencia a la contención de los precios en el país euroasiático, donde la inflación ha batido récords a causa de la depreciación de la lira frente al dólar.

De hecho el IPC (Índice de Precios al Consumidor) se incrementó en noviembre en un 20,79% en comparación con diciembre de 2017. Al mismo tiempo el Índice de Precios al Productor (IPP) se redujo igualmente en noviembre un 2,53% en relación a octubre del presente año, según TÜİK.

El informe estadístico señala que, sobre una base anual, el mayor incremento de precios en noviembre se registró en los muebles y el equipamiento de hogar, cuyos precios se dispararon un 32,73%, seguidos por los bienes y servicios, donde aumentaron un 27,87%.

En tercer lugar se situaron los alimentos y las bebidas no alcohólicas, cuyos precios crecieron un 25,66% en el último año; le siguió la vivienda (con un aumento del 24,76%) y la cultura, con una subida del 21,18%.

Tras conocer los últimos datos de inflación, el ministro de Tesorería y Finanzas Berat Albayrak, de gira por América Latina acompañando al presidente turco Tayyip Erdoğan, aseguró que la tendencia a la baja de los precios en Turquía continuará durante los próximos meses.

“Las cifras han demostrado el éxito del programa a gran escala para combatir la inflación”, subrayó Albayrak, recordando que más de 25.000 empresas e instituciones se han sumado ya a la campaña para reducir al menos un 10% los precios de numerosos bienes y servicios.