cristianos celebran la Navidad en Mardin, Turquía

Los cristianos de Turquía también celebraron la Navidad

Desde las históricas catedrales de Estambul hasta los santuarios en piedra de Mardin o las iglesias más antiguas excavadas en la roca en Antakya (Antioquía), los cristianos en Turquía se reunieron para celebrar la Navidad con una amplia variedad de actos litúrgicos y celebraciones festivas por todo el país.

En Estambul, bajo la imponente nave de la iglesia de San Antonio de Padua —la mayor iglesia católica de la ciudad, situada en la famosa Avenida İstiklal—, fieles de Turquía y de otras nacionalidades participaron en una misa marcada por himnos, velas y antiguos cantos latinos, creando una atmósfera solemne y de comunidad.

Mientras tanto, en el sureste de Anatolia, en la ciudad multirreligiosa de Mardin (donde viven más de 5.000 cristianos y existen 69 iglesias cristianas), la comunidad cristiana siriaca se congregó en la histórica catedral de los Cuarenta Mártires (Kırklar Kilisesi, en turco) para celebrar la festividad de la Natividad. La ceremonia estuvo presidida por el arzobispo metropolitano Saliba Özmen, de la Iglesia Ortodoxa Siriaca de Mardin y Diyarbakır, junto al arcipreste Gabriel Akyüz, responsable del templo. Durante el oficio religioso, coros masculinos y femeninos interpretaron himnos, y se recitaron oraciones en siriaco y turco, según informó la agencia de noticias IHA.

Como parte del ritual, se representó simbólicamente el nacimiento de Jesús en la cueva y su protección del frío mediante el encendido de un fuego en la iglesia. Los fieles encendieron también velas para formular deseos siguiendo la tradición, mientras los coros continuaban con los cánticos y las plegarias. Tras la celebración de la misa, el gobernador de Mardin y alcalde metropolitano en funciones de la ciudad, Tuncay Akkoyun, visitó la catedral para felicitar a los ciudadanos siriacos la Navidad.

“Personas de todas las religiones, lenguas y culturas viven aquí”

En declaraciones hechas durante la visita al lugar, Akkoyun subrayó que Mardin es una ciudad muy especial donde personas de distintas religiones y orígenes étnicos han convivido en paz y hermandad durante siglos. Por su parte, el padre Gabriel Akyüz explicó el significado de la Navidad diciendo: “En kurmanyi (una variante del kurdo) a Cristo se le llama ‘Jesús Radiante’. Nuestra esperanza en Jesús Radiante es que esta celebración de su nacimiento sirva para poner fin a las guerras en el mundo. Que pueda traer también paz y bienestar para Turquía”.

En declaraciones a medios turcos, la ciudadana cristiana Lora Ozaltun destacó que para ella Mardin es todo un símbolo de convivencia religiosa en Turquía: “Otra Navidad ha terminado en Mardin. La escena que ven aquí es, en realidad, un resumen de lo que somos. Personas de todas las religiones, lenguas y culturas viven aquí, y este es un lugar de paz absoluta. Porque donde hay amor y respeto, hay felicidad. Para mí, esta festividad también es felicidad”. Otra turca cristiana de la ciudad, Seval Özberk, explicó que como parte de la tradición “preparamos dulces para la Navidad y visitamos las casas de nuestros mayores. Recibimos también invitados. Celebramos la Navidad durante tres días, y venimos a la iglesia cada uno de esos días”.

La primera iglesia cristiana: aquí pronunció San Pedro su primer sermón

Una de las celebraciones más simbólicas de la Navidad en Turquía tuvo lugar no obstante en el distrito de Antakya, en la provincia mediterránea de Hatay, donde se ofició una misa navideña en la histórica iglesia de San Pedro, considerada la primera iglesia rupestre del mundo. La Fundación de la Iglesia Ortodoxa Griega de Antakya, cuyos templos resultaron destruidos en los terremotos que asolaron Hatay y todo el sureste de Turquía el 6 de febrero de 2023, celebró en este simbólico lugar el oficio religioso tradicional, que incluyó oraciones, himnos, y mensajes de paz y buenos deseos para el Año Nuevo. Tras la ceremonia, se cortó un pastel conmemorativo, según informaron medios locales.

La iglesia de San Pedro, situada cerca del monte Habib-i Neccar junto a la antigua Antioquía, tiene un profundo significado para el cristianismo. Originalmente una cueva natural, fue transformada en un templo con los siglos; los cristianos creen que fue en este lugar donde San Pedro, uno de los doce apóstoles de Jesús, pronunció su primer sermón y que fue aquí, según los Hechos de los Apóstoles, donde los seguidores de la nueva religión recibieron por primera vez el nombre de “cristianos”. Estudios arqueológicos sitúan la construcción de esta iglesia en torno a los años 38-40 d.C., lo que la convierte muy probablemente en la primera iglesia cristiana de la historia.