Los cristianos celebraron la Pascua en Turquía entre grandes medidas de seguridad

Católicos, armenios y protestantes celebraron el domingo la Pascua en ceremonias religiosas llevadas a cabo en lugares como Estambul, İzmir, Hatay o Mersin, en medio de importantes medidas de seguridad.

Las principales comunidades cristianas de Turquía, incluyendo católicos, protestantes y armenios, celebraron el domingo la festividad de la Pascua en varias ciudades y lugares religiosos por todo el país en medio de especiales medidas de seguridad ante el temor a que grupos como el Daesh pudieran aprovechar la ocasión para cometer atentados.

Para aumentar la seguridad, las autoridades reforzaron la vigilancia policial en los principales templos y lugares religiosos que acogieron ceremonias el domingo y realizaron chequeos y controles a todos los asistentes. Los temores sobre grupos extremistas que podrían buscar atacar a minorías religiosas en esta jornada especial apuntaban al Daesh, pero también a otros como el Hezbolá Turco (no relacionada con el grupo del mismo nombre en Líbano). 

El presidente turco Recep Tayyip Erdoğan difundió un mensaje con motivo de la Pascua, en la que los cristianos conmemoran la crucifixión y resurrección pasados tres días de Jesús, donde subrayó que este tipo de fiestas contribuyen a enfatizar la solidaridad y la unidad en la diversidad de los turcos. Posteriormente Erdoğan también condenó duramente el atentado suicida perpetrado el domingo contra una celebración de la Pascua cristiana en la ciudad paquistaní de Lahore, en el que murieron más de 70 personas y unas 300 resultaron heridas.

Numerosos políticos también aprovecharon la ocasión para expresar sus buenos deseos a los cristianos del país, incluyendo los líderes de los principales partidos de la oposición CHP y HDP, así como el primer ministro Davutoğlu y varios ministros de su gabinete. “Los cristianos de Turquía son una parte inseparable de nuestra nación”, subrayó el ministro turco para la Unión Europea, Volkan Bozkır.

En la conocida Iglesia de San Antonio de Padua, el mayor templo de la fe católica en Estambul ubicado en la concurrida Avenida İstiklal (donde hace una semana se inmoló un terrorista del Daesh) numerosos fieles acudieron a la misa celebrada en este lugar, que aparecía no obstante custodiado por dos policías armados a la entrada mientras otros practicaban chequeos a los asistentes al culto.

En la Casa de la Virgen María, un lugar ubicado a las afueras de la localidad de Selçuk (İzmir) que cada año recibe cientos de miles de peregrinos cristianos que quieren conocer el lugar donde se cree que pasó el resto de su vida la que tanto el cristianismo como el Islam consideran la madre de Jesús, también se extremaron las medidas de seguridad.

“Tenía dudas sobre si la gente vendría después de lo que ha ocurrido en Turquía, pero había una gran multitud”, dijo a la prensa el padre Maciej Sokolowski tras oficiar la misa en el lugar, que recordó “es importante no sólo para los cristianos, sino también para los musulmanes”.

Hubo también importantes ceremonias cristianas con motivo de la Pascua (Paskalya, en turco) en lugares de gran significancia como la iglesia de la Madre María en Hatay o Tarsus –la antigua Tarso- en Mersin. Se estima que unos 150.000 cristianos residen actualmente en toda Turquía.