LOS ATENTADOS SE COBRAN 18 MUERTOS EN BAGDAD, LA MAYORÍA MUJERES

La explosión de una bomba en una carretera al este de Bagdad acabó ayer lunes con la vida de 13 empleadas del gobierno iraquí que se dirigían en autobús a su trabajo, mientras que una suicida acabó con la vida de otras cinco personas en la llamada \»Zona Verde\» de la capital. Estos atentados han sido los últimos de una serie de explosiones en la capital iraquí, donde la violencia ha caído abruptamente pero los insurgentes demuestran que todavía son capaces de ataques a gran escala.

Según la policía las mujeres eran empleadas estatales que trabajaban en el Ministerio de Comercio. Un responsable de seguridad en el hospital, hablando en condición de anonimato, afirmó que había contado 13 cadáveres en la morgue y agregó que otras cuatro estaban recibiendo tratamiento por sus heridas.

El portavoz de seguridad de Bagdad, el general Qasim Musawi, dijo que había informaciones que apuntaban a que una docena de personas murieron y que la mayoría de las víctimas murieron quemadas dentro del autobús. Musawi indicó también que la bomba había sido adherida al autobús, y que este tipo de atentados cada vez son más usados por los extremistas para asesinar a empleados gubernamentales o responsables de seguridad.

En el segundo atentado de la jornada, una mujer suicida con un chaleco de explosivos mató a cinco personas e hirió a otras 12 cerca de la denominada \»Zona Verde\» de Bagdad, que alberga algunos de los ministerios del Gobierno y está fuertemente custodiada. Fuentes del ejército estadounidense dijeron que dos de los muertos eran soldados iraquíes.

La utilización de mujeres suicidas es una táctica cada vez más utilizada por Al Qaeda, que las usa porque las fuerzas de seguridad son más reticentes a la hora de registrarlas. Sin embargo varios testimonios en los últimos meses han venido a confirmar que muchas de estas mujeres son menores de edad o son obligadas a cometer atentados bajo coacción; en concreto, el general Musawi dijo que según la información de que disponía la mujer suicida que atentó ayer en la Zona Verde era discapacitada mental y no sabía lo que estaba haciendo.