Libia se declara en contra de la Unión Mediterránea de Sarkozy

El número uno libio, Muammar Kadhafi, expresó su rechazo al proyecto de Unión por el Mediterráneo (UPM) durante una minicumbre árabe celebrada este martes en Trípoli, que concluyó sin anunciar una posición concertada sobre esta iniciativa, lanzada por Francia y respaldada por España.

«Somos países miembros de la Liga Árabe y también de la Unión Africana y no nos arriesgamos en ningún caso a rasgar la unidad árabe o africana. Hace falta que nuestros socios (europeos) comprendan bien esto», dijo el dirigente libio.

«Si Europa quiere cooperar con nosotros, que lo haga con la Liga Árabe o con la Unión Africana (…) No aceptamos que Europa trate con un solo grupo» de países, agregó.

Vestido con una abaya o túnica tradicional y tocado con un gorro rojo, Kadhafi monopolizó la palabra durante la apertura de la cumbre a la que asistieron el presidente de Siria, Bachar al-Asad; el de Mauritania, Sidi Uld Cheij Abdalahi; el de Túnez, Zin El Abidin Ben Ali, y el de Argelia, Abdelaziz Buteflika, así como el primer ministro de Marruecos, Abas El Fasi.

En un discurso combativo, el coronel Kadhafi estimó que los proyectos económicos prometidos a los países del sur del Mediterráneo eran un «cebo» y representaban «una especie de humillación» para estos Estados.

«No somos ni hambrientos ni perros para que nos echen huesos», espetó.

«La UE vela por su unidad y rechaza su división y la iniciativa de nuestro querido amigo (el presidente francés Nicolas) Sarkozy ha sido rechazada firmemente por Europa. La Liga Árabe tampoco acepta dispersar sus filas y destruir su unidad», insistió.

Para él la UPM es un «proyecto pasajero» abocado al fracaso como aquéllos del proceso de Barcelona o de la política de vecindad de la UE con sus socios de la ribera sur del Mediterráneo.

Al término de su discurso, el número uno libio invitó a los asistentes a participar en una reunión a puerta cerrada que siguió durante el almuerzo. Los dirigentes árabes y sus delegaciones salieron sin hacer declaraciones.

«Se acabó. No hay nada más», afirmó un responsable libio a los periodistas tras el encuentro, que duró unas tres horas.

La cumbre tenía por objetivo examinar la adhesión de los países árabes al proyecto de la UPM, impulsado por Sarkozy, y que será lanzado el 13 de julio en París. A grandes rasgos cuenta con el respaldo del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

«Se trata de una cumbre de concertación y es poco probable que se anuncien sus resultados», había advertido un diplomático árabe.

El 6 de junio en Argel, durante un foro de los países del Mediterráneo (Formed), los países árabes pidieron «aclaraciones» sobre la participación de Israel en la UPM.

Ese mismo día Sarkozy afirmó que la presencia de Israel en la UPM «no planteaba problemas» a países como Egipto, Túnez y Marruecos.