Al menos 37 muertos en el ataque contra dos hoteles en Túnez

El ataque del viernes contra un complejo turístico en la costa tunecina coincide con otros dos atentados llevados a cabo casi al mismo tiempo en Kuwait y en Francia, los tres posiblemente vinculados al Estado Islámico.

La cifra de muertos por el ataque armado perpetrado el viernes contra un complejo turístico en la ciudad costera de Susa, al este de Túnez, aumentó a 37 personas fallecidas incluyendo entre ellas a varios turistas, según confirmó un portavoz del ministerio del interior del país magrebí.

Según declaró a los medios un portavoz ministerial, Mohammed al-Aroui, el número tanto de fallecidos como de heridos –actualmente unos 36, según datos oficiales- podría no obstante aumentar en las próximas horas a medida que se vaya teniendo más información. El ataque se produjo en dos hoteles próximos entre sí, el «Muradi Palm Marinay» y el «Imperial Marhaba», este último perteneciente a la cadena hotelera española Riu.

Al-Aroui confirmó que un hombre armado había sido abatido por la policía en una playa de un hotel en Susa; el cuerpo del asaltante, armado con un fusil de asalto Kalashnikov, permanecía tumbado en la arena junto a varias tumbonas según imágenes difundidas por medios locales, sin que se descarte que pueda haber otros cómplices. Testigos presenciales declararon que el hombre entró solo vestido como un turista más y comenzó a disparar a la gente, en medio de la confusión general por lo que algunos confundieron inicialmente con petardos. 

Susa es un conocido destino de sol y playa para los turistas extranjeros en Túnez, recibiendo visitantes tanto de Europa como de otros países de la región. Túnez se encuentra en estado de máxima alerta desde que el pasado 18 de marzo dos extremistas armados vinculados al Estado Islámico asaltaron el popular Museo del Bardo en la capital, matando a 21 turistas.

Atentados en Francia y Kuwait

El ataque en Túnez coincidió con otras dos acciones presuntamente vinculadas o reivindicadas por el Estado Islámico (IS), según las últimas informaciones. Al menos 24 personas fallecían y decenas más heridas después de que un terrorista suicida se inmolara en una mezquita chií en la capital de Kuwait, repleta de fieles durante la oración del viernes, en una acción reivindicada por el Daesh (nombre en árabe del IS).

Así mismo en Saint-Quentin-Fallavier, en la región francesa del Ródano-Alpes, un vehículo irrumpía en torno a las 10:00 de la mañana del viernes en una fábrica química y chocaba contra varias bombonas de gas provocando una gran explosión que dejó varios heridos.

El presidente francés François Hollande confirmaba desde Bruselas que el incidente era “de naturaleza terrorista” después de que algunos medios informasen que se habían encontrado en el área dos banderas con inscripciones en árabe similares a las utilizadas por el IS. El sospechoso del atentado habría sido identificado como Yassin Salhi, al que los servicios de inteligencia franceses relacionaron en el pasado con movimientos salafistas.

“El atacante condujo el coche contra las bombonas de gas sin duda para provocar una explosión”, dijo Hollande, añadiendo que además del conductor posiblemente habría otro cómplice. El presidente galo confirmó también que se había encontrado en el lugar el cuerpo decapitado de una persona.