La ultraderecha se convierte en la tercera fuerza política en Finlandia

Los conservadores de la Coalición Nacional lograron imponerse por primera vez en las elecciones celebradas en Finlandia, en las que el gran vencedor fue el ultraderechista Verdaderos Finlandeses.

Los conservadores de la Coalición Nacional lograron imponerse por primera vez en las elecciones parlamentarias celebradas el domingo en Finlandia, en las que sin embargo el gran vencedor fue el ultraderechista Verdaderos Finlandeses, mientras que el partido de la europeista primera ministra Mari Kiviniemi quedó relegado al cuarto puesto.

De los 200 escaños del parlamento finlandés, la Comisión Electoral atribuyó 44 a la Coalición Nacional, 42 al Partido Socialdemócrata (SPD) y 39 a los Verdaderos Finlandeses, un partido de la ultraderecha nacionalista y xenófoba que se convierte así en la tercera fuerza más votada del país con el 19% de los votos. Los conservadores lograron la victoria por un estrecho margen (20´4% de los votos) frente a los socialistas (19´1%), en unos comicios que han tenido una alta participación, superior al 70%.

En el otro lado, el gran perdedor ha sido sin duda alguna el Partido de Centro dirigido por la primera ministra saliente Mari Kiviniemi, que de ser partido gobernante ha quedado relegado a una modestísima cuarta posición con 35 escaños y el 15,8% de los votos, curiosamente tras una campaña en la que ha destacado su vocación pro-europea y su apoyo a las ayudas financieras a países de la UE en crisis, como Grecia, Irlanda o Portugal.

Por su parte los Verdaderos Finlandeses, caracterizados por ideas nacionalistas, xenófobas, el rechazo a la UE y su hostilidad hacia la inmigración, multiplicaron casi por cinco su número de votos en estas elecciones logrando 34 escaños más que en 2007, cuando apenas obtuvo el 4,1% de los votos, pasando de ser un partido minoritario a tercera fuerza política del país. En total, esta formación ultraderechista consiguió el domingo llevarse un 19% de los votos -sólo un 0´1% menos que los socialistas del SPD- en lo que parece ser una peligrosa tendencia al crecimiento de la ultraderecha xenófoba y nacionalista en toda Europa.

Su carismático líder, Timo Soini, que durante la campaña se ha presentado ante sus electores con un discurso claramente populista y abiertamente contrario a la inmigración y a la UE, se felicitó tras conocer los resultados históricos de su partido como la única formación política que ha conseguido ganar votos respecto a las últimas elecciones de 2007, y además manteniéndose fieles a su discurso e ideología originales. «Los Verdaderos Finlandeses tienen a partir de ahora un diputado en cada circunscripción», declaró un eufórico Soini.