LA UE BUSCA UNA POSICIÓN COMÚN SOBRE TIBET

Al abrir una reunión informal de dos días en Brdo Pri Kanju (cerca de Liubliana), el ministro esloveno de Relaciones Exteriores, Dimitrij Rupel, cuyo país ejerce la presidencia de la UE, afirmó que el bloque «va a recomendar este diálogo» pedido por el Dalai Lama a los dirigentes chinos para resolver la crisis en Tíbet.

El Dalai Lama, líder del budismo tibetano en el exilio, se pronunció el viernes por «trabajar junto a las autoridades chinas en aras de la paz y la estabilidad», en un mensaje dirigido «a las hermanas y hermanos chinos» y difundido en Nueva Delhi.

Los dirigentes tibetanos en el exilio denuncian 140 muertos a causa de la represión de las manifestaciones que este mes estallaron en Tíbet y en enclaves tibetanos de otras provincias chinas.

Las autoridades de Pekín dicen por su lado que los disturbios dejaron 20 muertos, todos ellos a manos de «agitadores» independentistas, y acusan al Dalai Lama de estar detrás de los desórdenes, con la intención de perturbar los Juegos Olímpicos que se inaugurarán en agosto.

La UE ha condenado la violencia en Tíbet y busca un mensaje adecuado de cara a Pekín, desechando claramente un boicot de los Juegos, como piden organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos.

Fue el presidente francés, Nicolas Sarkozy, el primero en evocar abiertamente una posibilidad menos dura que el boicot total, pero muy significativa desde el punto de vista político: no asistir a la ceremonia de inauguración de los Juegos el 8 de agosto.

En las últimas horas, varios dirigentes de ex países comunistas anunciaron que no viajarían a Pekín: el presidente checo, Vaclav Klaus; su homólogo estonio, Toomas Hendrik Ilves, y el primer ministro polaco, Donald Tusk.

Estel viernes, al llegar a Brdo Pri Kanu, el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, indicó que la canciller alemana, Angela Merkel, no tenía previsto asistir a la apertura de los Juegos, aunque negó que esta decisión estuviese vinculada con la situación en Tíbet.

En cambio, el primer ministro británico, Gordon Brown, confirmó que Gran Bretaña «participará en la ceremonia de apertura». Londres organizará los próximos Juegos, en 2012.

La ministra austríaca de Asuntos Exteriores, Ursula Plassnik, declaró este viernes que el boicot propuesto por Sarkozy podría constituir «una eventual señal fuerte», aunque también estimó «importante» no limitar la cuestión del respeto de los derechos humanos en China y Tíbet al tema «de una presencia política en la ceremonia de apertura».

España, Portugal y Suecia también manifestaron este viernes su oposición a todo boicot, instando en cambio a aprovechar el evento para incitar al «diálogo».

No estamos a favor del boicot en absoluto. Los Juegos Olímpicos son la mejor ocasión para hacer una plataforma para eliminar controversias, crisis, hablar de diálogo, política, todos los problemas, y por lo tanto no boicotear», dijo el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.