LA REPÚBLICA CHECA INICIA LA PRESIDENCIA DE LA UNIÓN EUROPEA

La República Checa asumió ayer la presidencia de la Unión Europea durante los próximos seis meses, en los que deberá liderar la peor crisis económica de las últimas décadas y afrontar el renovado conflicto en Oriente Próximo. Los checos han levantado recelos entre otros estados europeos sobre su habilidad para dirigir el bloque, pero la presidencia checa ha querido despejar esas dudas señalando cuáles serán sus principales prioridades: la economía, las relaciones exteriores, y la energía, ésta última muy de actualidad tras la decisión rusa de cortar el suministro de gas a Ucrania, el principal país de tránsito de gas hacia la UE, poniendo de nuevo en evidencia la grave dependencia energética que tiene Europa de Rusia, con todas las consecuencias políticas que ello conlleva.

El que otrora fuera uno de los países miembros del bloque comunista, que cuenta con unos 10 millones de habitantes, sólo ha sufrido ligeramente la crisis económica que ya padece hace tiempo el resto de la UE, donde ha dejado graves caídas bursátiles, quiebras de bancos e innumerables pérdidas de empleos. Los checos esperan crecer levemente el próximo año y ven los índices de desempleo subir al seis por ciento. La decisión de otros gobiernos de la UE de ayudar con fondos públicos al sector privado en dificultades no les ha parecido bien, una situación que les puede enfrentar con los grandes países de la eurozona.

Además el gobierno de centro-derecha del primer ministro Mirek Topolanek ha puesto trabas al Tratado de Lisboa, que pretendía agilizar la toma decisiones en una UE de 27 miembros, y la República Checa es de hecho uno de los tres únicos estados de la UE que tienen aún que ratificarlo.

Praga apoya la adhesión de Turquía, pero pide más reformas

La República Checa, una de las defensoras en la UE del ingreso de Turquía en la Unión Europea como miembro de pleno derecho, ha querido dejar claro no obstante a Ankara que esto no será posible sin más reformas por parte del gobierno turco.

\»Lo primero de todo, he de subrayar que apoyamos la adhesión de Turquía, hay una verdadera voluntad política sobre esta cuestión en Praga. Sin embargo, durante la presidencia semestral, uno no puede imponer sus propias políticas porque debe actuar como un moderador\», señaló la embajadora checa en Turquía en declaraciones a la prensa turca. Praga tiene previsto estudiar la posibilidad de abrir nuevos capítulos de las negociaciones con Turquía sobre fiscalidad y políticas sociales y empleo, según dijo la embajadora checa, pero antes tiene que verificar que Turquía esté preparada para abrir estos capítulos.

\»Queremos ver más reformas, y los políticos turcos deberían ayudarnos. Deberían llevarse a cabo las reformas que podrían acelerar el objetivo final de la adhesión. Creemos que tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores como el Secretariado General para Asuntos de la Unión Europea han estado trabajando sin descanso para esto\», dijo la embajadora checa, que destacó los esfuerzos de Turquía y la próxima visita del primer ministro turco a Bruselas, el próximo 19 de enero, donde tratará cuestiones entre Turquía y la UE con distintas autoridades comunitarias, incluyendo el Presidente de la Comisión Europea Jose Manuel Durao Barroso. \»El hecho de que el Primer Ministro Recep Tayyip Erdoğan vaya a visitar Bruselas es una buena señal.\»