LA POLICÍA TURCA NO ENCUENTRA INDICIOS DE TORTURA EN LA MUERTE DE CEBER

EL JOVEN MURIÓ A PRINCIPIOS DE OCTUBRE MIENTRAS PERMANECÍA DETENIDO EN UNA PRISIÓN DE ESTAMBUL

Los resultados de la investigación preliminar llevada a cabo por la policía y hechos públicos ayer martes han revelado que no hay evidencia de violencia en la muerte de Engin Ceber, un activista de izquierdas que murió en una prisión de Estambul a principios de octubre mientras permanecía detenido.

Tras la muerte de Ceber, el ministro de justicia turco, Mehmet Ali Şahin, ofreció disculpas públicas a la familia en nombre del gobierno y prometió investigar el caso hasta sus últimas consecuencias. Se abrió una investigación contra 19 miembros del personal de la prisión, que fueron suspendidos de su puesto de trabajo.

Ceber fue detenido a finales de septiembre mientras participaba en una protesta, en la que se exigía el procesamiento de varios oficiales de policía turcos que supuestamente habían disparado el año pasado a un jóven que vendía una publicación izquierdista. El joven quedó parapléjico a causa del disparo.

El gobierno turco ha estado trabajando duro en los últimos años para mejorar la situación de los derechos humanos en el país, una cuestión de gran sensibilidad para las aspiraciones europeistas de Turquía. El actual gobierno del AKP asegura perseguir una política de \»tolerancia cero\» con la tortura y los malos tratos.