5 años de la muerte del niño refugiado sirio Aylan Kurdi

Aylan y otros tres miembros de su familia murieron en 2015 tratando de cruzar a Europa. La imagen del pequeño niño refugiado ahogado en una playa turca dio la vuelta al mundo.

El 2 de septiembre se cumplieron 5 años desde la triste imagen del pequeño niño sirio refugiado de 3 años Aylan Kurdi, cuyo cuerpo sin vida tras perecer ahogado apareció en una playa de Turquía y dio la vuelta al mundo, convirtiéndose en un símbolo del drama de los refugiados que perecían en su intento de llegar a Europa.

Durante una ceremonia en su honor celebrada en la playa de Fener Burnu, situada junto a la localidad turística de Bodrum y donde apareció hace 5 años el cuerpo de Aylan, la cantante turca Karsu Dönmez mostró su consternación por la trágica muerte de Aylan. «Huyeron (de Siria) en busca de una vida mejor. Huyeron por sus hijos, no por ellos», dijo Dönmez, quien subrayó que nadie abandona su patria, su casa o su familia sin un buen motivo.

«Cuando vi esa foto (de Aylan en la playa), no pude recuperarme durante 2 ó 3 días», afirmó la cantante, que reside actualmente en Ámsterdam y colabora allí ayudando a otros niños refugiados. «Vi (en Ámsterdam) a un niño que se parecía a Aylan. Le dije 'Eres muy afortunado'. Por desgracia, Aylan no tuvo tanta suerte«, se lamentó la joven.

«Todos los niños se merecen tener suerte. Si Aylan viviera, quizás un día podría haberse convertido en médico, y habría salvado tu vida. No sólo perdimos a un pequeño niño sirio, perdimos a una bella persona en el mundo», añadió la cantante, que además ha creado un colegio para niños refugiados en Grecia.

El niño refugiado sirio Aylan Kurdi viajaba en un bote con otras 13 personas que trataban de cruzar el Egeo cuando la embarcación naufragó tratando de llegar a la isla griega de Kos, causando la muerte a 5 de sus ocupantes, incluyendo el propio Kurdi y tres miembros de su familia. Se estima que la guerra civil en Siria ha obligado a más de 5 millones de sirios a huir de su país; la mayoría de ellos -3,6 millones- continúan viviendo en Turquía, que se ha convertido en el país con más refugiados del mundo.