La ONU pide al mundo que ayude a Pakistán

El secretario general de Naciones Unidas pidió a la comunidad internacional que se vuelque en ayudar a Pakistán, después de que este país haya sufrido las peores inundaciones de este siglo.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, pidió ayer a la comunidad internacional que haga un esfuerzo y se vuelque en ayudar a Pakistán después de que este país haya sufrido las peores inundaciones de este siglo, que han afectado a al menos 20 millones de personas.

Crecidos por unas lluvias torrenciales monzónicas inusualmente fuertes, los ríos han inundado los valles montañosos y las llanuras de Pakistán causando más de 1.600 muertos y dejando a tres millones de personas sin hogar. Otros seis millones de personas aún no tienen alimento, refugio, agua ni medicinas, según Naciones Unidas, y el gobierno de Pakistán se enfrenta ahora al riesgo de disturbios sociales y perjuicios económicos a largo plazo mientras trata de hacer frente a la insurgencia talibán al noroeste del país.

Con un área aproximadamente del tamaño de Italia afectada por las inundaciones, el gobierno de Islamabad no tiene capacidad para socorrer y asistir a todos los afectados, y la ONU ya ha advertido de una segunda ola de muertes entre los enfermos y hambrientos si la ayuda no llega pronto. Hasta ahora, y a pesar de los llamamientos de su secretario general Ban Ki-Moon, sólo una cuarta parte de la ayuda necesaria ha llegado al país.

Así por ejemplo, mientras el país necesitaría unos 460 millones de dólares para ayudar a cubrir las necesidades iniciales de los afectados, apenas 115 millones en ayuda han sido entregados hasta la fecha por toda la comunidad internacional, mientras que el año pasado sólo Estados Unidos entregó a Pakistán más de 1.000 millones de dólares para su «guerra contra el terrorismo» de los talibanes que se han alzado al noroeste del estado centro-asiático.

Ki-Moon llegó a Pakistán para visitar las zonas afectadas y ofrecer su apoyo al gobierno, mientras que las agencias de ayuda ya han informado de los primeros casos de cólera y temen que la enfermedad se propague entre los supervivientes, que vagan entre las ruinas de los pueblos aislados porque las principales vías de comunicación han quedado destruídas. Además según han advertido los expertos las lluvias van a continuar en los próximos días, y muchos temen una nueva oleada de inundaciones sobre las áreas ya devastadas que suponga toda una tragedia para los supervivientes.

Los críticos acusan al gobierno paquistaní de haber reaccionado tarde y mal ante la crisis, y especialmente la visita del presidente paquistaní Asif Ali Zardari a Europa, que no suspendió su viaje a pesar de lo que estaba aconteciendo en Pakistán, ha sido especialmente criticada no sólo por su inoportunidad sino también por haber contribuído a dar la imagen ante la comunidad internacional de que lo que estaba ocurriendo en su país no era tan grave. Muchos analistas también creen que la percepción de Pakistán como un país con un elevado nivel de corrupción y falto de organización, está contribuyendo a que los países donantes se muestren reaccios a dar más dinero, cuando además muchos de ellos aún luchan por dejar atrás la recesión económica mundial.

El Fondo Monetario Internacional ya ha advertido de graves daños económicos para el país, y al menos 500.000 toneladas de trigo han sido destruidas por las inundaciones. «El río se lo ha tragado todo. No tenemos casa, no tenemos negocio, nada de comer, nada que ponernos… Nadie nos ayuda», declaraba uno de los supervivientes en el noroeste de Pakistán.