un coche eléctrico de color blanco conectado a un cargador en la calle

La guerra y el alza del precio del combustible disparan la demanda de coches eléctricos

El fuerte encarecimiento del precio del combustible a causa de la guerra en Oriente Medio está redirigiendo la demanda de muchos consumidores hacia los coches eléctricos, algo que ya se nota en muchos concesionarios de marcas EV de Turquía, en línea con una tendencia que también se está observando en otros países de Asia y Europa.

A fecha de marzo de 2026, el sector automovilístico muestra una clara tendencia. Muchos consumidores parecen estar recurriendo a los eléctricos como protección frente a las subidas del combustible, al considerarlos no solo sostenibles, sino también una opción económicamente más segura frente a las variaciones del precio del crudo. 

Y es que la guerra, iniciada el 28 de febrero, ha alterado por completo el tránsito a través del Estrecho de Ormuz: una ruta marítima clave por la que transita alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo, impactando directamente en sus precios. Según datos de la Comisión Europea citados por medios turcos, el precio del litro de gasolina en la Unión Europea aumentó un 12% entre el 23 de febrero y el 16 de marzo, hasta situarse de media en 1,84 euros.

En Turquía la gasolina ha subido un 10%, y el diésel un 25%

En el caso de Turquía, mientras que el 28 de febrero -el día que EE. UU. e Israel lanzaron los primeros ataques contra Irán- los conductores turcos pagaban 57 liras turcas por litro de gasolina y 60 liras por el diésel, y recargar un eléctrico en una estación de carga rápida costaba en torno a 14 liras por kWh, para el 29 de marzo la gasolina había subido a 63 liras por litro (un 10,5% más) y el diésel hasta las 75 liras (un 25% más), mientras que el coste de la recarga eléctrica se mantenía sin cambios.

Europa también registra un renovado interés por los vehículos eléctricos. La platafora alemana de venta de coches nuevos y usados MeinAuto ha informado de un incremento del 40% en las búsquedas online sobre coches eléctricos desde el inicio del conflicto, confirmando este creciente interés de muchos ciudadanos que son conscientes ahora más que nunca de lo vulnerables que son sus economías a la dependencia del precio del petróleo.

En Turquía, aunque los datos oficiales son limitados, la actividad comercial en puntos de venta de Tesla y TOGG (una marca turca líder en el mercado nacional) evidencia un claro incremento de la demanda de este tipo de vehículos, tal y como confirman los expertos del sector; a esto hay que añadir los incentivos de marcas como TOGG, que ofrece seis meses de recarga gratuita a sus clientes, o de Tesla, que ofrece 12.000 kilómetros de recarga sin coste a sus compradores.

Las ventas de eléctricos se han duplicado en Turquía

Según datos del Instituto Estadístico Turco (TÜİK), el número total de automóviles registrados en Turquía ascendía en febrero a 17.523.423; paralelamente, y al margen de la preocupación por la guerra en Oriente Medio y los precios del combustible, el parque de vehículos eléctricos en el país euroasiático ha experimentado un crecimiento acelerado en los últimos años, pasando de solo 565 unidades en 2015 a 183.776 en 2024 y llegando a 370.591 unidades a finales de 2025. 

Solo en el último año, el número de coches eléctricos casi se ha duplicado (el crecimiento ha sido del 92%, según cifras publicadas por medios turcos) pasando de 206.022 vehículos en febrero de 2025 a 395.697 el pasado febrero de 2026, lo que confirma una tendencia continuada del mercado automovilístico hacia la electrificación.