Estambul, ciudad y edificios, Cuerno de Oro

La crisis de la lira hace caer el coste de la vida en Estambul

La depreciación de la lira y la inflación ha hecho caer a Estambul del puesto 44º al 120º entre las ciudades más caras del mundo. La capital de Venezuela, Caracas, ocupa el último lugar.

La crisis de la lira tura ha llevado a que el coste medio de vivir en Estambul haya caído drásticamente en comparación con otras ciudades del mundo, pasando de ocupar el puesto 44º entre la ciudades más caras del mundo a caer al puesto 120º en 2018, según el último informe bianual sobre la materia publicado por la Economist Intelligence Unit (EIU), una subdivisión del grupo The Economist.

Con una población de unos 15 millones de habitantes que ha crecido en más de 900.000 personas en los últimos cinco años, Estambul no sólo es la ciudad más poblada de Turquía sino que además tiene más habitantes que 131 países del mundo, incluyendo varios europeos como Bélgica, Grecia, Austria o Suiza.

Dentro del ranking elaborado por EIU, Singapur conserva el puesto de líder como la ciudad más cara del mundo pero por primera vez comparte su trono con otras dos ciudades, París y Hong Kong, siendo los servicios y el transporte lo que más encarece el coste de la vida para sus habitantes. Mientras, algunas ciudades en países emergentes como Moscú ven caer también su posición debido a la inflación y la depreciación de la divisa rusa.

En los últimos puestos del ranking encontramos que la crisis económica y social que vive Venezuela arrastra a la cola a su capital, Caracas, que aparece como la ciudad menos cara para vivir de entre las 133 grandes ciudades incluidas en el informe. Le siguen otras urbes como Damasco (Siria), Karachi (Pakistán), Buenos Aires (Argentina) o Nueva Delhi (India) entre los lugares donde el coste de la vida es menor.

Según subrayó Güneş Cansız, directora del programa de Ciudades Sostenibles del Instituto de Recursos Mundial (WRI, por sus siglas en inglés) de Turquía, esto no significa necesariamente que el coste de la vida se vuelva enseguida más barato para los habitantes de Estambul, dado que los precios se ajustan a las variaciones de la inflación más rápido que los salarios.

“El coste de vivir en Estambul, por ejemplo, puede que parezca que ha disminuido; pero dado que el gasto por hogar se ha incrementado (debido a la inflación), esto no ha tenido un reflejo positivo en la vida diaria de los estambulitas”, señaló Cansız.