disturbios islamófobos en Reino Unido

La comunidad turca en Reino Unido pide unidad ante los disturbios racistas

La comunidad turca residente en Reino Unido ha hecho un llamamiento a la unidad y a no caer en las provocaciones ante la oleada de violentos disturbios racistas alentados por grupos de extrema derecha que sacude el país, tras el asesinato de 3 niñas en la localidad de Southport, al noroeste de Inglaterra.

En un comunicado emitido el 5 de agosto del que se han hecho eco medios en Turquía como el diario Hürriyet, el presidente de la Asociación Turca Británica (BTA, British Turkish Association), Murat Şükrü Acar, subrayó la importancia de mantener la paz social y la armonía en la comunidad, a la que pidió que no caiga en las provocaciones. “Estos son tiempos difíciles, y toda la importancia que se dé a la unidad y la solidaridad no será suficiente”, dijo Acar, expresando su profunda preocupación por una oleada de incidentes en el Reino Unido que -subrayó- han sembrado una sensación de inseguridad entre la comunidad turca que vive en el país.

Pese a reconocer los esfuerzos de la policía para evitar nuevos incidentes, el presidente de la BTA hizo hincapié en que la comunidad turca de Reino Unido también tiene una responsabilidad: “Cada miembro de nuestra comunidad debe mostrar prudencia ante tales provocaciones, y debemos mantenernos unidos… Recordemos que, mientras estemos juntos, será más fácil hacer frente a las amenazas”. “Para proteger nuestra paz social y nuestra armonía, debemos actuar juntos y sin caer en las provocaciones”, volvió a insistir una vez más Acar.

El primer ministro británico Keir Starmer anunció ayer que habría rápidas y severas sanciones contra quienes participen o alienten de cualquier forma -también en redes sociales- las protestas de extrema derecha contra inmigrantes y musulmanes que se han desatado en varias ciudades de Reino Unido, que han llevado a la detención de unas 400 personas y en las que se han producido saqueos y todo tipo de actos violentos, incluyendo el asalto a dos hoteles que alojaban a inmigrantes solicitantes de asilo.

Protestas iniciadas por noticias falsas de la ultraderecha

Los disturbios se iniciaron la semana pasada a raíz de un trágico suceso en el que un individuo con problemas mentales irrumpió en una clase de baile para niños en la localidad de Southport y apuñaló a 8 niños. 3 niñas murieron, e inmediatamente varias cuentas vinculadas a organizaciones de extrema derecha como la Liga de Defensa Inglesa atribuyeron los asesinatos a un islamista radical que había entrado al país como inmigrante ilegal hacía solo un año, lo que desató rápidamente ataques contra mezquitas y contra la comunidad musulmana en Southport que se extendieron enseguida a otras ciudades.

Para hacer frente a estas falsas noticias, la policía ofreció posteriormente más información explicando que el autor de los apuñalamientos era un individuo nacido en Reino Unido, en el seno de una familia que había escapado del genocidio en Ruanda, un país africano donde la mayoría de la población es cristiana y los musulmanes no representan ni el 5% de la población. Más tarde el juez asignado al caso confirmó la identidad del sospechoso, un menor de edad de 17 años llamado Axel Rudakubana y nacido en Gales. Aun así, los disturbios racistas han continuado en Reino Unido alentados por grupos anti-inmigrantes e islamófobos, obligando al gobierno británico a dar protección policial a las comunidades musulmanas del país y a las mezquitas.