inflación, precios de los alimentos

Caída de precios en Turquía: el IPC bajó 10 puntos en un mes

La caída de los precios parece continuar por segundo mes consecutivo en Turquía, donde el IPC bajó drásticamente 10 puntos en julio con respecto al mes anterior hasta el 61,78%, a pesar de que el coste de la educación, la vivienda y la hostelería continúa aumentando en el país euroasiático. Pese a las buenas noticias, la elevada inflación se mantiene como uno de los principales problemas de la economía turca y como la gran preocupación de los turcos.

Según los datos más recientes publicados hoy por el Instituto Estadístico Turco (TÜİK), el IPC en Turquía cayó hasta el 61,78% en julio en comparación con el 71,6% registrado en junio o el 75,4% que había alcanzado en mayo. Se trata de la mayor caída en la inflación registrada en casi dos años, siendo la cifra además menor que las previsiones de los economistas, ya que la mayoría de los expertos consultados habían anticipado que el IPC de julio superaría el 62%.

Pese al descenso general de la inflación interanual, los precios parecen seguir creciendo en ciertos sectores específicos, destacando la educación (104,5% de aumento interanual), la vivienda (98,48%) y hoteles y restaurantes (76,04%). La vivienda también fue la que más creció en comparación con el mes anterior (8,08%), seguida por el alcohol y el tabaco (5,84%); en el lado opuesto, la mayor caída mensual de precios la registró la ropa y el calzado (-2,58%). La inflación subyacente -que elimina los factores más volátiles como los alimentos o la energía- mostró también una reducción importante y se situó en el 60,2%.

Comentando los últimos datos sobre el IPC, el ministro de Finanzas de Turquía Mehmet Şimşek insistió en que los “resultados positivos” conseguidos son fruto del programa económico implementado por el gobierno, “cuyo principal objetivo es la desinflación”. Como parte de esta política, el Banco Central Turco mantuvo en julio invariables los tipos de interés en el 50% por cuarto mes consecutivo, previendo que la tasa de inflación caiga hasta el 38% para finales de año gracias a los tipos altos, la moderación de la demanda interna y la estabilidad de la lira turca.