La bonita historia de amistad entre un cuervo y un tetrapléjico

Murat Duran, un hombre de 50 años tetrapléjico confinado en una silla de ruedas, nunca habría podido imaginar que un cuervo, al que ha bautizado como Şakir, se convertiría en su mejor amigo y una parte inseparable de su vida desde que su familia lo rescatara en la calle. Tras cuidarla durante 3 meses, ahora el ave no se separa de él y le acompaña sobre su hombro todo el día; y aunque algunas noches desaparece, siempre regresa por el día. «Es un pájaro muy leal», asegura Murat.