La ayuda comienza a llegar a Madeira, que suma ya 42 muertos

Los equipos de rescate continuaban llegando ayer domingo a la isla portuguesa de Madeira, después de que una violenta tormenta arrasase literalmente la isla el sábado sembrando el caos y la ruina.

Los equipos de rescate continuaban llegando ayer domingo a la isla portuguesa de Madeira, después de que una violenta tormenta arrasase literalmente la isla el sábado sembrando el caos y la ruina y dejando un rastro de al menos 42 fallecidos y más de 120 heridos.
 
Así al menos lo confirma el último balance oficial, que fija en 42 el número de personas muertas a causa de la catástrofe aunque la cifra es aún provisional, ya que muchas localidades permanecen aisladas y se teme que haya numerosos desaparecidos. Una morgue se ha instalado en el aeropuerto de la capital, Funchal, si bien los cadáveres aún no han podido ser identificados.
 
Portugal tiene previsto declarar este mismo lunes tres dias de luto nacional por la tragedia, que devastó la capital de la isla cubriéndola de torrentes de barro, arrastrando cientos de vehículos, destruyendo puentes y arrancando casas de cuajo. Los bomberos llegados a Madeira desde la península han encontrado en la capital 17 cadáveres hasta ahora, pero el alcalde de la ciudad confirmaba que era «muy probable» que se encontrasen más cuerpos a medida que continúen las tareas de desescombro y limpieza. De hecho los bomberos creen que en el parking inundado de un centro comercial de Funchal que resultó totalmente destruído por la tormenta podrían encontrarse más víctimas.
El primer ministro José Sócrates visitó el sábado por la noche la isla y prometió «toda la ayuda necesaria» para lograr la reconstrucción de la isla de Madeira, uno de los principales destinos turísticos del país.