Israel cede a la presión y flexibiliza el bloqueo a Gaza

Sometido a fuerte presión internacional tras el ataque a la flotilla humanitaria, el gobierno israelí decidió flexibilizar el bloqueo a la Franja de Gaza, facilitando el ingreso de «bienes de uso civil».

Sometido a fuerte presión internacional tras el ataque a la flotilla humanitaria, el gobierno israelí decidió ayer jueves flexibilizar el bloqueo a la Franja de Gaza, facilitando el ingreso de «bienes de uso civil» al enclave palestino.
Tras dos días de discusiones, el gabinete de seguridad israelí decidió suavizar el sistema mediante el cual los bienes de uso civil entran a Gaza y «ampliar el flujo de materiales para proyectos civiles que se llevan a cabo bajo supervisión internacional», según indicó en un comunicado la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, si bien no se especificaron cuáles serán las medidas concretas. Además con esta decisión el gobierno hebreo parece querer esquivar la demanda internacional de poner un fin total y definitivo al bloqueo de Gaza.
La decisión fue adoptada bajo fuerte presión internacional, especialmente tras la ola de indignación mundial provocada por el abordaje israelí el pasado 31 de mayo en aguas internacionales contra una flotilla que llevaba ayuda a Gaza, en la cual murieron nueve miembros turcos de la misión humanitaria.
 
El ministro español de exteriores Miguel Ángel Moratinos afirmó desde Bruselas en nombre de la Unión Europea (cuya presidencia ostenta hasta finales de este mes España) que la decisión del gobierno israelí es un paso «en la buena dirección». El ministro español aprovechó para reiterar la oferta de la UE de volver a poner en marcha un acuerdo de 2005 por el que se estipulaba una presencia europea en los pasos de la Franja, con el fin de «facilitar la circulación de bienes y personas» y «garantizar a Israel una buena vigilancia y control» que evite el paso de armas al territorio palestino.
Gaza, donde un 80% de sus 1´5 millones de habitantes depende de la ayuda internacional para sobrevivir, está sometida a un durísimo bloqueo impuesto por Israel desde 2007, cuando el grupo islamista Hamas tomó el poder del enclave, y que impide incluso la importación de materiales de construcción que permitan reconstruir las infraestructuras y viviendas dañadas tras los bombardeos durante la ofensiva israelí de diciembre de 2008. Israel autorizó el miércoles la entrada a Gaza de ocho camiones con cubiertos y otros utensilios de cocina por primera vez desde 2006.