IRÁN CONCLUYE LA CONSTRUCCIÓN DE SU PRIMERA CENTRAL NUCLEAR

Rusia concluyó ayer la construcción de la primera central nuclear iraní, que será puesta en marcha en los próximos meses, precisamente cuando Teherán es objeto de sanciones internacionales por su programa atómico. Rusia retomó el contrato de construcción en 1995. La alemana Siemens había abandonado el proyecto tras la Revolución Islámica de 1979.

Rusia ha firmado con Irán un acuerdo para la entrega de combustible durante diez años. Hasta ahora Moscú ha entregado 87 toneladas de combustible nuclear a Teherán. El combustible, que debe ser devuelto después de su utilización a Rusia, es conservado actualmente cerca de la central con los precintos de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). Las autoridades rusas han informado que la explotación de la central estará bajo supervisión de especialistas rusos durante su primer año de funcionamiento, tras lo que se establecerá una empresa conjunta ruso-iraní en la que trabajarán juntos especialistas de ambos países para supervisar la central.

La construcción de la primera central nuclear iraní ha sido retrasada en varias ocasiones, especialmente tras los temores suscitados en Israel y Occidente sobre las verdaderas intenciones del programa nuclear iraní. Actualmente Irán está bajo cinco resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, tres de ellas con sanciones, por su escasa cooperación con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y su negativa a suspender el proceso de enriquecimiento de uranio.

Por su parte Irán justifica su programa de enriquecimiento diciendo que quiere alimentar por sí mismo sus futuras centrales. Pero varios expertos han puesto dudan de la capacidad de Teherán para autoabastecerse de uranio, y creen que su verdadero propósito es emplear el uranio enriquecido en la construcción de armamento nuclear.