Gül da un mensaje de unidad en Diyarbakır y apoya el uso del kurdo

El presidente turco Abdullah Gül ofreció durante su visita oficial a la ciudad suroriental de Diyarbakır un mensaje de unidad y tolerancia en medio de la polémica sobre el bilingüismo.

El presidente turco Abdullah Gül ofreció durante su visita oficial a la ciudad suroriental de Diyarbakır un mensaje de unidad y tolerancia en medio de la polémica sobre el bilingüismo, al tiempo que apoyó el uso de otras lenguas como el kurdo pero insistió en que la lengua común de Turquía es el turco.

Gül fue recibido calurosamente en Diyarbakır por numerosos ciudadanos que le aclamaron ondeando banderas turcas, un grupo de los cuales se acercó además hasta él para obsequiarle con claveles y rosas rojas. A su llegada a la oficina del gobernador de Diyarbakır, el presidente turco dijo estar muy contento por su visita a la ciudad, añadiendo que era la segunda ocasión en que lo hacía como Jefe de Estado: «Diyarbakır es una de las provincias más importantes de Turquía. Diyarbakır ha sido el centro de la civilización, el comercio y la cultura a lo largo de la historia. Estoy aquí para ver los problemas de Diyarbakır», declaró a los periodistas.

En su reunión con el alcalde de la ciudad, Osman Baydemir (miembro del partido nacionalista kurdo BDP), Gül se refirió también a la polémica surgida tras el llamamiento del BDP a una mayor autonomía para la región y en especial al «bilingüismo» en Turquía. El presidente turco subrayó que el lenguaje común y oficial de Turquía es el turco, lo que no es impedimento para que existan en el país otras lenguas que también forman parte de él y que deben ser protegidas.

«El idioma oficial de la República de Turquía es el turco. Esto continuará siendo así. El idioma del Estado y la administración es también el turco. Sin embargo, es un hecho que tenemos ciudadanos que utilizan otras lenguas. Tenemos regiones. El kurdo se utiliza aquí, y hay otros ciudadanos que utilizan el árabe en otros lugares. Incluso aunque no son muchos, tenemos algunos ciudadanos no musulmanes que hablan en otras muchas lenguas. Todas ellas son nuestras, son nuestras lenguas», enfatizó Gül. «Turquía es un gran país. Somos una gran nación. Estamos orgullos de los diferentes elementos que forman nuestra nación. Consideramos esas diferencias como parte de nuestra riqueza».

Por su parte Baydemir le hizo entrega como regalo al presidente Gül de un diccionario turco-kurdo, y le dijo que el mayor problema de Turquía era la cuestión kurda. «La impaciencia sobre las demandas y propuestas de los políticos kurdos sobre el uso de la lengua materna y la autonomía, es un tema de preocupación… No deberíamos olvidar que sólo podemos restaurar la paz escuchándonos y entendiéndonos entre nosotros, y liberándonos de cualquier prejuicio», dijo Baydemir en su discurso ante el presidente turco.