Grecia advierte que si no recibe ayudas se declarará en bancarrota

El ministro de Finanzas griego Papaconstantinu advirtió que Grecia necesita recibir el próximo mes de junio nuevas ayudas de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El ministro de Finanzas griego Papaconstantinu advirtió que si Grecia no recibe el próximo mes de junio nuevas ayudas de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), su país no tendrá más remedio que declararse en bancarrota ante la imposibilidad de hacer frente a sus pagos.

En unas declaraciones hechas el martes, Papaconstantinu explicó que Atenas necesita recibir nuevas ayudas por valor de al menos 12.000 millones de euros como máximo a finales de junio, y que de lo contrario «nos veremos obligados a declarar la imposibilidad de pagar nuestras obligaciones», dijo el ministro durante una entrevista en la televisión griega.

Las declaraciones de Papaconstantinu no son fruto de la casualidad, sino que son una forma de presionar tanto a la UE como al FMI de cara al informe que presentarán los expertos de ambas instituciones que tienen prevista su llegada el miércoles a Atenas, y que se espera influya en la decisión de conceder o no nuevas ayudas a Grecia en el marco del plan de tres años aprobado en 2010, y que supone un total de 110.000 millones de euros en financiación al gobierno griego.

Precisamente las últimas noticias respecto al cumplimiento por parte del país helénico de los compromisos adoptados a cambio de recibir el paquete de ayudas eran más bien críticas con la gestión del gobierno del primer ministro Papandreu, y la Comisión Europea recordó el martes que el desembolso del próximo tramo del rescate está sujeto a la aprobación de los ministros de Finanzas de la eurozona en función del dictamente de los expertos enviados a Atenas.

Atenas anunció un programa inmediato de privatizaciones de empresas estatales y activos públicos para obtener otros 50.000 millones adicionales, y el ministro de Finanzas reconoció que se despedirá a decenas de miles de empleados públicos. «Haremos recortes», declaró Papaconstantinu, cuyas nuevas medidas fueron respondidas de inmediato con amplias críticas en la prensa y el anuncio de una nueva huelga general por parte de los sindicatos.

Papaconstantinu también se refirió a los crecientes rumores y presiones para que su país abandone el euro, una medida que el ministro descartó por completo. «En este momento, el euro es un puerto protector para nosotros», aseguró.