Grecia aprueba el plan de ajuste en medio de violentas protestas

El parlamento griego aprobó el miércoles un paquete de medidas de ajuste que permitirá al país más débil de la zona euro salvarse momentáneamente de la quiebra.

El parlamento griego aprobó el miércoles un paquete de medidas de ajuste que permitirá al país más débil de la zona euro salvarse momentáneamente de la quiebra y acceder a nuevas ayudas de la UE y el FMI, mientras en las calles de Atenas se desataban violentas protestas que dejaron un saldo de más de 100 heridos.

Los diputados griegos aprobaron el miércoles por sólo 17 votos de diferencia el primero de los dos proyectos de ley que los prestamistas internacionales exigen para que el endeudado país pueda acceder a nuevas ayudas que le salven de la suspensión de pagos y la bancarrota; el jueves tendrá lugar la segunda votación que completa el paquete de medidas de ajuste, que incluye aumento de impuestos, topes de gasto público, una oleada de privatizaciones de activos públicos y el despido de al menos 150.000 funcionarios (prácticamente un tercio de los que posee el país).

La votación se salvó no obstante gracias a que la diputada Elsa Papadimitriou del partido opositor Nueva Democracia (opuesto al plan de ajuste) decidió a última hora desafiar a su partido y votar a favor, lo que compensó la situación provocada por el diputado Panagiotis Kouroublis del partido gobernante PASOK, que se opuso en la votación y fue expulsado del partido del primer ministro Yorgos Papandreu. «Es el desafío y la decisión más importante de mi vida política», dijo la diputada rebelde de la oposición.

Tanto las medidas votadas el miércoles como las del jueves deben ser aprobadas para que la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI) financien al gobierno de Atenas una ayuda adicional inicialmente por valor de 12.000 millones de euros, que por otro lado necesita tango Grecia para evitar caer en suspensión de pagos en pocas semanas como la propia Eurozona para no ver peligrar su estabilidad económica y la viabilidad del euro ante la perspectiva de que un país incluído en el euro se precipite por el abismo de la bancarrota.

«Debemos evitar el colapso del país como sea posible», dijo el primer ministro Papandreou en un discurso antes de la votación. «En el exterior muchos están protestando, es su derecho… Pero nadie más debe sufrir nunca las consecuencias de un colapso. Tenemos que hacer lo que sea necesario para no caer en suspensión de pagos», subrayó.

Los mercados y prestamistas aplaudieron la aprobación de las primeras medidas, pero fuera en las calles de Atenas decenas de miles de personas asediaban el parlamento y un grupo lanzaba un asalto contra el Ministerio de Finanzas griego, desafiando a la policía antidisturbios y arrojando todo tipo de objetos. Según fuentes policiales, al menos 38 policías resultaron heridos, incluído uno de gravedad que recibió en la cara el impacto de un trozo de mármol; hay también como mínimo una treintena de detenidos y un centenar de heridos.

Si Grecia no aprueba este plan y suspende el pago de su deuda la estabilidad y viabilidad del euro se vería seriamente comprometida y los mercados europeos e internacionales podrían recibir una sacudida similar a la que sufrieron tras el colapso en 2008 del banco americano Lehman Brothers, que generó la peor recesión económica mundial desde la II Guerra Mundial. Sin embargo, no está nada claro qué pasará cuando el país helénico agote en septiembre este posible nuevo préstamo, y si los mercados seguirán pacientes ante la perspectiva de una Grecia sostenida únicamente gracias a la ayuda económica exterior de sus socios europeos, que cada vez más temen por el futuro del euro.