Final feliz para el secuestro en la embajada turca

Finalmente el personal de seguridad de la embajada de Turquía en Tel-Aviv logró neutralizar a un hombre que al parecer sufría un trastorno psicológico y se había atrincherado en el edificio.

Finalmente el personal de seguridad de la embajada de Turquía en Tel-Aviv logró neutralizar a un hombre que al parecer sufría un trastorno psicológico y se había atrincherado el martes por la noche en la sede diplomática con dos rehenes para pedir asilo político.

Nadim Injaz, un palestino que al parecer habría trabajado antiguamente como confidente para los servicios de seguridad israelíes, asaltó el martes la embajada de la República de Turquía en Tel-Aviv pidiendo asilo político en el país y amenazando con prender fuego a dos rehenes que había tomado entre el personal del edificio.

El individuo accedió a la sede diplomática al parecer escalando hasta el primer piso, armado con un cuchillo, una garrafa de gasolina y una pistola que finalmente resultó ser falsa, según indicaron fuentes diplomáticas en Ankara, que confirmaron que nadie había resultado herido por el incidente. «Los guardias de nuestra embajada neutralizaron al individuo cuando intentaba retener al vice consul como rehén», dijo el ministerio de exteriores turco en un comunicado. Así, tras siete horas de tensión, el hombre fue herido en una pierna por la seguridad de la embajada y detenido por los policías israelíes que habían cercado el edificio, siendo trasladado en ambulancia para ser posteriormente interrogado.

Injaz, originario de la ciudad cisjordana de Ramala, había sido puesto hace tres semanas en libertad tras haber cumplido condena precisamente por un suceso similar que llevó a cabo hace cuatro años en la embajada británica, donde también intentó pedir asilo político. Aunque diversos medios le han presentado como un individuo con un transtorno psicológico, su abogado asegura que Injaz trabajó para la policía secreta israelí como confidente hasta que ésta decidió prescindir de sus servicios, y que teme por su vida si regresa a Cisjordania, donde le consideran un traidor y al parecer habrían puesto precio a su cabeza.