Francia puso en marcha ayer jueves los primeros vuelos organizados para repatriar a miembros de la comunidad gitana y devolverlos a Rumanía.
Francia puso en marcha ayer jueves los primeros vuelos organizados para repatriar a miembros de la comunidad gitana y devolverlos a Rumanía, un plan con el que el presidente Nicolás Sarkozy dice luchar contra la delincuencia y la inmigración, pero que muchos afirman es una violación de derechos fundamentales que alimenta la xenofobia con el único objetivo de ganar votos.
En total el gobierno francés prevé enviar a unos 700 gitanos a Rumanía y Bulgaria hasta finales de agosto, después de que en julio Sarkozy ordenara desmantelar 300 campamentos de gitanos rumanos como parte de una supuesta campaña contra la delincuencia que ha puesto en el punto de mira a la comunidad gitana francesa.
Esta no es la primera vez que Francia deporta a gitanos a sus países de origen: 10.000 ya lo fueron en 2009; sin embargo, estas últimas deportaciones han sido denunciadas por grupos de defensa de los derechos humanos, y por la oposición francesa, que aseguran que el presidente francés quiere distraer a los votantes con esta campaña ante la caída de sus índices de popularidad, impulsada por los escándalos y el alto desempleo.
El ministro de exteriores rumano, Teodor Baconschi, declaró ayer en una entrevista en la radio francesa su preocupación por las «reacciones xenófobas» de esta campaña. Por su parte la Comisión Europea ha mostrado su preocupación e instó al gobierno del Elíseo a respetar las normas del bloque en materia de derechos de la ciudadanía, que incluyen el derecho de libre circulación de personas entre países miembros de la UE.
El Gobierno francés asegura que la mayoría de los que están siendo repatriados lo hacen de modo voluntario, pagándoles 300 euros por persona y 100 euros en el caso de que sean niños. Sin embargo los afectados no dicen lo mismo. Muchos además cuestionan la utilidad de un plan que gastará millones de euros enviando a sus países de origen a unas personas a las que nada impide regresar días después de vuelta a Francia.
«Algunas de estas familias llevan en Francia cinco, siete o diez años, y 300 euros no bastan para ayudarles a establecerse en Rumanía. Volverán en las próximas semanas», aseguró Malik Salemkour, vicepresidente de la Liga francesa de Derechos Humanos. Mientras, los gitanos que esperan ser repatriados aseguran que regresarán en pocos días. «No tengo nada en Rumanía. No tengo casa ni una finca ni un trabajo esperándome. ¿Qué voy a hacer allí?», comentaba uno de ellos.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





