El secretario general de la ONU pide evitar una nueva flotilla a Gaza

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, hizo un llamamiento a varios países cuyos ciudadanos van a participar en la nueva «Flotilla de la Libertad».

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, pidió el viernes a varios países cuyos ciudadanos van a participar en la nueva «Flotilla de la Libertad» para romper el bloqueo israelí sobre Gaza que hagan todo lo posible para impedir la organización de la expedición.

En una carta dirigida a varios países, Ki-Moon advirtió de una nueva escalada de tensión en la zona y de la posibilidad de un desenlace violento si esa y otras flotillas humanitarias continúan adelante y tratan de romper el férreo bloqueo que Israel mantiene sobre el territorio palestino, tal y como ya ocurriera hace año con la primera expedición, que se saldó con 9 activistas muertos y decenas de heridos después de que comandos israelíes abordaran en aguas internacionales el buque «Mavi Marmara».

Para Ki-Moon cualquier ayuda humanitaria debería enviarse a través de las vías ya establecidas, por lo que en la misiva -dirigida a los gobiernos de España, Francia, Italia, Grecia, Turquía, Bélgica, Holanda, Irlanda, Suecia y Alemania- pide a los países que tendrán activistas a bordo del nuevo convoy hacia Gaza que «utilicen toda su influencia para desanimar (a sus ciudadanos) a que sigan adelante con las flotillas».

El secretario general de la ONU reconoce no obstante que la situación de la población en la Franja de Gaza es «insostenible», y pide al mismo tiempo a Israel que ponga fin al durísimo bloqueo que mantiene sobre el asediado territorio palestino y permita la apertura de pasos fronterizos para posibilitar la llegada de ayuda humanitaria.

Miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos enviaron recientemente una carta al primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan pidiéndole evitar que otra «Flotilla de la Libertad» salga con rumbo a Gaza, pero el gobierno turco insiste en que la organización de la flotilla es una iniciativa totalmente civil y privada, y que por tanto no tiene potestad para impedir la expedición aunque sí ha advertido a sus ciudadanos del riesgo que corren al participar en ella.