El primer ministro turco pide al PKK que se vaya de Turquía

Tayyip Erdoğan se refirió en unas declaraciones hechas durante su gira por África al proceso de contactos iniciado con Abdullah Öcalan, líder histórico del grupo armado.

 

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan pidió el miércoles desde Niger en el marco de una gira que realiza esta semana por varios países de África que los miembros del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) abandonen las armas y se vayan del país.

En declaraciones retransmitidas en directo por la televisión turca y realizadas durante una comparecencia de prensa, Erdoğan se refirió a los progresos sobre las conversaciones iniciadas entre el ejecutivo de Ankara y el líder histórico del PKK, Abdullah Öcalan, que cumple una condena de cadena perpetua desde 1999 en la isla-prisión de İmralı, ubicada en el Mar de Mármara.

Si bien por ahora no se han hecho públicos los detalles de los contactos -encabezados por el jefe de la Organización Nacional de Inteligencia (MİT), Hakan Fidan- algunos diarios turcos han asegurado que entre los términos propuestos en las negociaciones se incluiría la declaración de una tregua y la retirada de los militantes del PKK del territorio turco, seguida del desarme de los miembros de la organización armada. Otro de los aspectos que habría quedado claro a raíz de los primeros contactos con Öcalan es que el PKK no buscaría ni la declaración de un estado independiente kurdo ni la concesión de una autonomía dentro de Turquía, según trascendió a la prensa turca.

El inicio de nuevos contactos entre el gobierno y el líder histórico del grupo armado ha sido acogido con cierto optimismo en parte de la sociedad y la clase política de Turquía, pero también tiene opositores y ha despertado muchas incertidumbres sobre el posible fin a la violencia del PKK, en un conflicto que dura ya casi tres décadas y se ha cobrado la vida de más de 40.000 personas.

En unas declaraciones hechas a finales del pasado mes de noviembre -antes del anuncio oficial de las negociaciones con Öcalan- el primer ministro turco afirmó que a cambio de un desarme el gobierno turco podría estar dispuesto a permitir que los miembros del PKK se fuesen al exilio. «En el momento en el que los terroristas depongan las armas, podría ser posible para ellos, como ya ha sido debatido en el pasado en la agenda de Turquía, irse a otros países», explicó entonces Erdoğan.