El primer ministro japonés renuncia a su salario por el desastre de Fukushima

El primer ministro japonés Naoto Kan y el presidente de la compañía TEPCO, propietaria de la central atómica de Fukushima, anunciaron el martes que renunciaban a sus respectivos salarios.

En un nuevo ejemplo del sentido de responsabilidad de los japoneses, el primer ministro japonés Naoto Kan y el presidente de la compañia TEPCO, propietaria de la central atómica de Fukushima, anunciaron el martes que renunciaban a sus respectivos salarios para hacer frente a la crisis nuclear.

El primer ministro Kan dijo el martes que renunciaría a los 1´6 millones de yenes (unos 20.000 dólares) que recibe al mes para asumir su responsabilidad en el accidente nuclear de la central de Fukushima, por cuya gestión ha recibido numerosas críticas. No obstante Kan seguirá cobrando unos 800.000 yenes (10.000 dólares) por su sueldo como diputado. El primer ministro aseguró que Japón debe redefinir por completo su política energética, utilizando más las energías renovables e impulsando el ahorro energético.

Por su parte el presidente de TEPCO, Masataka Shimizu, y otros siete ejecutivos más de la compañía propietaria de la central de Fukushima anunciaron también que renunciaban a sus salarios, después de que la empresa se viera obligada a solicitar ayuda financiara al estado japonés para hacer frente a las indemnizaciones y los costes de la operación para lograr enfriar y reparar los reactores de la central.

El accidente nuclear sufrido por la central atómica de Fukushima, tras el seismo de 9 grados y el tsunami que asolaron el noreste de Japón el pasado 11 de marzo, ha provocado vertidos radiactivos al mar y la atmósfera y cerca de 85.000 personas que se han visto obligadas  a desalojar sus casas en un radio de 20 km en torno a la central, en lo que ha sido el peor desastre atómico desde el ocurrido en 1986 en Chernobyl y ha reabierto el debate sobre la seguridad de la energía nuclear.

La empresa estima que si todo va bien los reactores de Fukushima no recuperarán su temperatura normal hasta el año 2012.