El presidente afgano invita a los talibanes a una reconciliación nacional

El gobierno afgano ofreció este jueves a los talibanes participar en un consejo de paz de líderes tribales, en lo que parece ser un cambio de estrategia de Kabul y sus aliados occidentales.

El gobierno  afgano ofreció este jueves a los talibanes participar en un consejo de paz de líderes tribales, en lo que parece ser un cambio de estrategia de Kabul y sus aliados occidentales para buscar una salida dialogada a la guerra eterna en que parece haberse convertido Afganistán.

Además representantes de 60 países reunidos en Londres acordaron que las nuevas fuerzas de seguridad afganas asuman las tareas de control en varias provincias como máximo a principios de 2011, planteándose así la posibilidad de una retirada gradual de las tropas extranjeras en Afganistán.
 
El presidente afgano Hamid Karzai hizo un llamamiento a la reconciliación nacional y pidió aa todos aquellos que acepten la constitución del país y no formen parte de grupos terroristas -como Al Qaeda- que se unan a los esfuerzos por lograr la paz en Afganistán. En ese consejo de paz de líderes tribales no estaría presentes ningún representante de las fuerzas occidentales, que suman yan 110.000 soldados, 70.000 de ellos estadounidenses.
La propia secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, mostró su apoyo a la iniciativa diciendo: «Debes tener la voluntad para involucrarte con tus enemigos si esperas crear una situación que acabe con la insurgencia o la reduzca a una marginalidad que no represente una amenaza a la estabilidad y seguridad de la gente», mientras que el ministro de exteriores británico David Miliband anunció que se habían destinado 140 millones de dólares de fondos internacionales para ofrecer a los soldados de las guerrillas talibanes reintegrarse en la sociedad a cambio de la entrega de sus armas.

Aunque la guerra contra los talibanes en Afganistán se inició como parte de los esfuerzos por combatir la presencia de Al Qaeda en su territorio, el respaldo público tanto en Estados Unidos como en el resto de países que colaboran con tropas -sobre todo miembros de la OTAN- está cayendo en picado a medida que aumentan las bajas de soldados y se enquista el conflicto; a todo ello hay que sumar un gobierno afgano plagado de denuncias de corrupción y cuya legitimidad quedó muy en entredicho tras el reciente proceso electoral para elegir a su presidente, en el que se denunció un fraude masivo.

Hasta ahora los talibanes no han mostrado ninguna voluntad -al menos públicamente- de iniciar conversaciones de paz, llamado en la lengua local «Loya Jirga»; no obstante responsables de Naciones Unidas aseguraron que representantes de los talibanes se reunieron en secreto el pasado 8 de enero con el delegado de Naciones Unidas en Afganistán para discutir la posibilidad de dejar las armas.
 
Karzai ha pedido además que Arabia Saudí participe en las conversaciones de paz, ya que es un país que los talibanes consideran aliado; no obstante el gobierno saudí se niega a formar parte del proceso mientras no se rompan los vínculos entre los talibanes y Al Qaeda.