El PKK podría estar estudiando prolongar el alto el fuego

El grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) podría estar estudiando prolongar el alto al fuego unilateral declarado en agosto y que en principio vencía este lunes.

El grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) podría estar estudiando prolongar el alto al fuego unilateral declarado en agosto y que en principio vencía este lunes, según declaró ayer la agencia de noticias kurda Fırat, afín al PKK.

El PKK había declarado un alto el fuego el pasado 13 de agosto con motivo del inicio del mes sagrado del Ramadán, y aunque su duración expiraba el 20 de septiembre, la agencia Fırat aseguró que el grupo terrorista kurdo estaría estudiando la situación en Turquía y que la próxima semana tomaría la decisión de prolongar o no el armisticio.

A pesar del alto el fuego, los atentados han continuado; la semana pasada una explosión en una carretera de Hakkari, una provincia fronteriza al sureste de Turquía, acabó con la vida de 9 personas en un atentado que no fue reivindicado por el PKK pero que según informes de inteligencia podría haber sido llevado a cabo por grupos disidentes en su seno.

Mediación internacional

Este anuncio del PKK se produce después de que el llamado «grupo de sabios» de la Comisión Independiente sobre Turquía defendieran una mediación internacional para lograr un alto al fuego de la organización terrorista kurda. «El alto al fuego debe estar bajo supervisión internacional. Esta es la única forma para que el diálogo pueda comenzar», dijo el sábado en declaraciones a la prensa el ex ministro de exteriores español Marcelino Oreja, miembro de dicha comisión. Para Aguirre, cualquier alto el fuego será seguido de un retorno a la violencia a menos que exista algún mecanismo de control.

El ex ministro hizo estas declaraciones después de que la comisión concluyera una visita a la ciudad turca de Diyarbakır en la que sus miembros se entrevistaron con políticos kurdos así como con otros líderes políticos de Turquía en Estambul.

El austriaco Albert Rohan, ex secretario general de exteriores, consideró el alto el fuego del PKK fundamental pero agregó que el siguiente paso debería ser un desarme del grupo armado. «…Y esto sólo puede ser logrado mediante algún tipo de implicación exterior: la ONU, la UE… hay muchas posibilidades. Las armas tienen que ser entregadas a alguien», dijo Rohan. Por su parte el presidente de la comisión, el ex presidente finlandés Martti Ahtisaari, pidió un alto el fuego incondicional e indefinido del PKK.

El presidente turco Abdullah Gül, pareció sin embargo despejar cualquier posibilidad de negociación con el PKK en unas declaraciones hechas el fin de semana a la prensa mientras partía rumbo hacia Estados Unidos. Para Gül, es posible que se den contactos con el PKK o con otros grupos afines a él, pero el estado turco jamás podrá negociar con terroristas.

«Meterse en conversaciones con organizaciones terroristas es algo que está en manos de los expertos», dijo Gül. «Mi objetivo es acabar con las organizaciones terroristas. El gobierno no negocia… Nunca debes hacer concesiones a los grupos terroristas», subrayó el presidente turco.