El Papa Benedicto XVI llega a Líbano en medio de las tensiones en Oriente Medio

El pontífice llegó el viernes a Beirut para transmitir un mensaje de paz entre cristianos y musulmanes, en el primer viaje a este país de su pontificado.

El Papa Benedicto XVI llegó el viernes al Líbano para una visita oficial de tres días de duración en la que espera transmitir un mensaje de paz entre cristianos y musulmanes pero también de calma a la comunidad cristiana de Oriente Medio, preocupada por la situación inestable que viven muchos países de la región.

El pontífice, que partió a última hora de la mañana de Roma, llegó a Beirut poco después del mediodía en un avión de Alitalia, donde fue recibido por el presidente de Líbano, Michel Suleiman, quien precisamente es también de confesión católica.

En los barrios cristianos de Beirut, los retratos del Papa de 85 años llenaban casi cada calle y las campanas de las iglesias repicaban a modo de saludo. Incluso el movimiento islamista chií Hezbollah colocó pancartas a lo largo de la carretera que conduce al aeropuerto internacional de Beirut dando la bienvenida al pontífice en árabe y francés. «Hezbollah da la bienvenida al Papa en la tierra de la coexistencia», rezaban los carteles con la imagen de Ratzinger.

De los más de 4 millones de habitantes que tiene Líbano, los cristianos representan aproximadamente el 39% de la población total, aunque divididos en 12 confesiones distintas destacando los maronitas. A ellas se suman otras 5 corrientes religiosas musulmanas, además de una comunidad judía. Se trata del país con mayor diversidad religiosa de todo Oriente Medio.

Pese a la cálida bienvenida más de 5.000 efectivos de seguridad fueron desplegados para proteger al Papa, y el tráfico aéreo en el aeropuerto de Beirut fue cerrado por completo durante las dos horas previas a su llegada.

Su visita, la cuarta que realiza Benedicto XVI a Oriente Medio desde el inicio de su pontificado, se produce en un momento delicado con el conflicto sirio extendiéndose a algunos grupos en Líbano y en medio de las protestas de los islamistas contra las embajadas estadounidenses por la publicación en internet de una película en la que se denigra al profeta Mahoma.

El objetivo declarado de la visita del Papa al Líbano, que se prolongará hasta el domingo, es fortalecer la unidad entre las diferentes iglesias cristianas de Oriente Medio así como los lazos de paz y amistad entre cristianos y musulmanes.

Pero Benedicto XVI quiere también hacer un llamamiento a la comunidad cristiana a que permanezca en la región; actualmente los cristianos representan sólo una pequeña minoría en Oriente Medio, y un bajo índice de natalidad unido a su condición de minoría entre una población mayoritariamente musulmana y los conflictos que ha vivido la región en las últimas décadas, ha hecho que muchos hayan optado por la emigración.