El nuevo gobierno libio exige a Argelia la extradición de la familia de Gadafi

Argelia reconoce haber acogido a la esposa del dictador libio y a varios de sus hijos, que habrían cruzado la frontera a primera hora del lunes.

Las nuevas autoridades libias han sufrido un importante revés tras saberse que su vecina Argelia, único país vecino que aún no ha reconocido al Consejo Nacional de Transición (CNT) como representante legítimo del pueblo libio, ha acogido a varios miembros de la familia del dictador.

«Hemos prometido ofrecer un juicio justo a todos esos delincuentes», dijo el lunes a la prensa un portavoz del CNT en referencia a Gadafi y sus familiares, que durante cuatro décadas han regido los destinos de Libia. «Advertimos a todo el mundo que no dé cobijo a Gadafi y sus hijos. Iremos a por ellos en cualquier lugar donde se encuentren, y les arrestaremos», aseguró el portavoz, Mahmud Shaman, quien aseguró que el nuevo gobierno libio consideraba la acción de Argelia como «un acto de agresión» y que exigiría al gobierno de ese país su inmediata extradición.

El ministerio de exteriores argelino reconoció el lunes que la segunda esposa de Gadafi (Safia), su hija Aisha, y sus hijos Hanibal y Mohammed, habían entrado en el país buscando asilo el lunes por la mañana. El gobierno de Argel añadió que informó de su llegada a Naciones Unidas y a los responsables del CNT libio. Desde el inicio del conflicto en Libia, Argelia ha asegurado que se mantenía totalmente neutral ante la guerra civil en el país norteafricano; sin embargo muchos rebeldes libios consideran que su postura es una forma de encubrir un claro apoyo a Gadafi y su régimen.

Mientras tanto en Libia el lunes proseguían los combates entre las fuerzas rebeldes y las tropas leales a Gadafi, que se han hecho fuertes en la localidad de Sirte, ciudad natal del dictador y considerada como uno de sus bastiones principales. La prensa italiana informaba el lunes citando a fuentes diplomáticas libias que Gadafi, cuyo paradero sigue siendo un misterio, podría encontrarse junto a sus hijos Saadi y Saif al-Islam en la ciudad de Bani Walid, ubicada a aproximadamente un centenar de kilómetros al sureste de Trípoli y considerada otro bastión del líder libio, que parece estar concentrando sus fuerzas en el interior del desierto de Libia.