El mal tiempo obliga a cancelar ferries y vuelos en Estambul

Las fuertes lluvias y vientos de las últimas horas complicaron el transporte en la región del Mármara, y se prevé una caída de las temperaturas y nieve a partir del 30 de diciembre.

Las abundantes lluvias acompañadas de vientos de hasta 80 kilómetros por hora que han sacudido en las últimas horas la región del Mármara obligaban a cancelar el lunes varios vuelos así como servicios de ferry en Estambul, según informó la prensa local.

La compañía de transporte marítimo de Estambul İDO anunciaba el lunes por la mañana la cancelación del servicio en al menos una docena de líneas de ferry a causa del fuerte oleaje, incluyendo conexiones tanto entre distintos puntos de la urbe como con otras ciudades. Su hómologa BUDO en Bursa anunciaba igualmente la cancelación de la conexión por mar con Estambul por la misma causa.

Así mismo la compañía aérea Turkish Airlines cancelaba al menos una decena de vuelos con destino a Ankara y Antalya así como a varias ciudades extranjeras –incluyendo Budapest, Zagreb y Tel Aviv- a causa de los fuertes vientos reinantes, pidiendo a los pasajeros que se mantuviesen atentos a cualquier cambio o se informasen a través del teléfono 444 0 849.

Según informaron medios turcos, el mal tiempo dejaba herida a una mujer después de una barandilla de metal se desprendiese por el viento y fuese a impactar contra el vehículo que conducía en el distrito estambulita de Kadıköy. Un árbol de diez metros de altura era derribado también en el distrito europeo de Bakırköy, causando daños a un autobús.

Aunque permaneció abierto, el tráfico de buques a través del Estrecho del Bósforo se vio también seriamente complicado debido a las pésimas condiciones meteorológicas reinantes en la zona, provocando que un carguero encallase en las costas del distrito asiático de Pendik; por contra sí obligó a cerrar temporalmente el paso a través del Estrecho de los Dardanelos, en la provincia de Çanakkale, donde también se suspendieron varios servicios de ferry.

Los fuertes vientos complicaban también la búsqueda el fin de semana de ocho inmigrantes desaparecidos en el Egeo frente a las costas de Bodrum, después de que la embarcación que los transportaba naufragase a causa de vientos de hasta 70 kilómetros por hora. Dos de ellos, de nacionalidad siria, pudieron ser rescatados por los guardacostas y fueron trasladados a tierra firme.

Las autoridades meteorológicas turcas han advertido a los ciudadanos que tomen precauciones ante la llegada de fuertes tormentas que afectarán a todo el oeste del país, incluyendo las regiones del Mármara, Mar Negro occidental, Mediterráneo occidental y Anatolia Central durante los próximos días, con abundantes lluvias y vientos de hasta 90 kilómetros por hora que cobrarán especial intensidad el miércoles.

No se espera una mejora notable de estas condiciones hasta última hora del jueves o incluso el viernes. Además la previsión apunta a una caída de temperaturas de 10 ºC o más en la región del Mármara a partir del 30 de diciembre, con máximas que no superarán los 5 ºC y una cota de nieve que en la provincia de Estambul será de sólo 400 metros.