El histórico »Bazar de las mujeres» de Fatih, cerca de la bancarrota

Otro proyecto de transformación urbano ha dejado angustiados a tenderos locales. La decisión de la Municipalidad de Fatih de demoler el histórico «Bazar de las Mujeres» ha llevado a los dueños de las tiendas al borde de la bancarrota. La municipalidad, sin embargo, espera transformar el área en un «centro gastronómico» a través de la renovación del bazar y sus alrededores cómo parte de un proyecto de transformación urbano del centro histórico de Estambul.

El Bazar de las Mujeres, que toma su nombre de la época otomana cuando era un mercado para que las mujeres vendiesen sus productos, estaba localizados a 250 metros del famoso «Bozdoğan Kemeri» (el Acueducto Valeriano) en el barrio de Fatih. Albergaba 150 pequeñas tiendas, pero la municipalidad ha demolido recientemente 40 de las tiendas que se encontraban en la parte más bulliciosa del bazar y ha cerrado el área al tráfico.

Los dueños de las restantes tiendas dicen que el volumen medio de negocio del bazar a caído de 20 millones de YTL (10 millones de €) a 5 millones de YTL (2,5 millones de €) desde que la municipalidad comenzó su proyecto. Otro indicador es la bajada de las ventas de carnes en el bazar, anteriormente se vendían 30 toneladas cada día, ahora las ventas han caído a 2 o 3 toneladas.

Doğan Kurban, dueño de Carnes Feti, dijo que después de que la municipalidad demoliese su tienda pudo encontrar otro sitio en el mismo bazar, pero las ventas bajaron un 90%. «Antes de que la municipalidad transformara el bazar, sacrificábamos y vendíamos una media de 100 ovejas procedentes de Diyarbakır y Gaziantep. Ahora nuestras ventas diarias han bajado de 4 toneladas a 500 kilogramos. Si esta situación sigue así tendremos que cerrar.»

Un centro de gastronomía con cinco casas de té

Según continúa la transformación del Bazar de las Mujeres, los comerciantes locales siguen señalando que su situación es desesperada. Aunque el bazar ya no tiene ese olor desagradable y está más ordenado, ninguno de los dueños de las tiendas se ha beneficiado de ello. La única excepción son esas pequeñas casas de té cuyas propiedades han sido hechas más grandes. Tahsin Eldemir, propietario del Restaurante Gül Büyran, dijo que pese a que eran el restaurante más antiguo de Büryan del bazar y que solían tener cientos de clientes especiales, sus ventas se han detenido durante la renovación. «Cerraré mi restaurante» y añadió «la municipalidad tendría que haber tenido en cuenta las opiniones de los comerciantes antes de implantar tal reforma.»

Debido a los problemas de aparcamientos causados por la clausura del tráfico en el bazar, muchos clientes que iban en coche a comprar en grandes cantidades han desparecido. En lo referente a la higiene, los dueños de las tiendas admiten que el ambiente del bazar anterior no era muy sano. No obstante, creen que el problema podría haberse resuelto con inspecciones de sanidad más frecuentes y mayores controles. De todas formas, los comerciantes que aún quedan en el bazar creen que el histórico Bazar de las Mujeres no puede ser convertido en n centro gastronómico con tan solo diez restaurantes y cinco pequeñas casas de té que continúan abiertas.