El gobierno autorizará otro año más las operaciones militares en el norte de Irak

El gobierno turco ha dado el visto bueno a la petición del ejército de extender por un año más la autorización parlamentaria para llevar a cabo operaciones militares fuera del territorio turco.

El gobierno turco ha dado el visto bueno a la petición del ejército de extender por un año más la autorización parlamentaria para llevar a cabo operaciones militares fuera del territorio turco, concretamente en las montañas del norte de Irak, donde se esconden las bases del PKK. Según afirmaron fuentes del ejecutivo, el proceso -que deberá volver a pasar por el parlamento turco para su aprobación- estará listo la próxima semana, pocos días antes de que concluya la autorización aprobada en octubre de 2008.

«Concluiremos el proceso durante la primera reunión del Gabinete que celebraremos tras mi regreso de los Estados Unidos», declaró el lunes por la noche el primer ministro Erdoğan a los periodistas en una conferencia de prensa previa a su salida para Washington. «Las informaciones de algunos medios diciendo que no estámos a favor (de una nueva autorización) son falsas. Enviaremos la moción al Parlamento», agregó Erdoğan.

El Jefe del Estado Mayor envió la propuesta de extender el mandato para realizar operaciones fuera de territorio turco el pasado 14 de septiembre, dado que el actual expirará el 17 de octubre. De aprobarse en la Asamblea Nacional Turca (cosa bastante probable dada la mayoría del AKP), esta será la tercera autorización consecutiva que da el parlamento turco al ejército para llevar a cabo operaciones fuera de suelo de Turquía.

La primera fue en octubre de 2007, después de que el gobierno estadounidense cediese a las presiones de Ankara y aceptase proporcionar información de inteligencia en tiempo real sobre los movimientos del PKK y la situación de sus bases en las montañas fronterizas del norte de Irak. Desde entonces han sido numerosas las operaciones de castigo en la zona, la más importante de las cuales tuvo lugar en febrero del año pasado, con una operación terrestre de una semana de duración que fue muy criticada por Washington y especialmente por el gobierno de Bagdad.