El fútbol también es cosa de mujeres

Para quienes piensan que el fútbol es cosa sólo de hombres, quizás resulte difícil comprender que muchas mujeres en Turquía también comparten la afición por este deporte.

Para quienes piensan que el fútbol es cosa sólo de hombres, quizás resulte difícil comprender que muchas mujeres en Turquía no sólo comparten la afición por este deporte y se pegan también estos días al televisor para seguir el Mundial de Sudáfrica; cada vez más, muchas mujeres turcas se ponen las botas para convertirse en jugadoras de la liga femenina de fútbol.
 
En Turquía, el fútbol es visto a menudo como un deporte para hombres, ya que son estos quienes en su mayoría se hacen ver durante los partidos, y al fin y al cabo los medios -como en el resto del mundo- centran su atención en las ligas de fútbol masculinas. Pero cada año se incrementa el número de mujeres que se interesan por el deporte del balonpié, y que prefieren golpear la pelota en el campo en vez de simplemente ver como otros lo hacen desde la televisión.
 
Algunas de estas mujeres consiguen formar parte de la selección femenina nacional de fútbol de Turquía. Muchas jugadoras turcas llevan tiempo luchando por conseguir llevarse la Copa del Mundo del fútbol femenino, aunque hasta ahora con poco éxito. Por eso la selección nacional turca busca ahora refuerzos entre las turcas nacidas fuera de las fronteras de Turquía, nuevas estrellas del fúbol femenino que acerquen un poco más el sueño de las futbolistas turcas de convertirse algún día en campeonas del mundo.
 
Es el caso por ejemplo de Feride Bakır, una jugadora que desde que tenía sólo 8 años ha estado jugando al fútbol en Alemania, o Leyla Bağcı, otra futbolista que desde los 10 años decidió que lo suyo era ser portera; también Melisa Dilber, actualmente jugadora del Ottawa Fury de Canadá, Şeyma Benli, que durante los últimos 15 años ha estado jugando en los Estados Unidos, o Gülcan Koca, una turca nacida en Australia que juega en el Melbourne Victory, y que asegura entrenar dos horas al día durante cinco días a la semana. Suecia y Bélgica son otros países donde juegan futbolistas de origen turco.
 
Estos son sólo algunos casos, pero hay muchos más. Actualmente hay 1.300 jugadoras femeninas de fútbol registradas oficialmente en Turquía, que juegan en los 22 equipos que actualmente compiten en la liga femenina de Turquía. Aún queda sin embargo mucho camino por recorrer para el fútbol femenino turco si lo comparamos con países como Alemania, donde hay ni más ni menos que dos millones de jugadoras federadas.