La afición del Fenerbahçe festejó por todo lo alto el título conseguido con los jugadores del conjunto estambulita en un auténtico show de pirotecnia y decibelios en el Şükrü Saracoğlu.
La fiesta para los futbolistas y los seguidores del Fener comenzó nada más pitar el árbitro el final del partido. Los festejos se trasladaron entonces al avión que trasladaba a los jugadores y a la dirección del equipo de Sivas a Estambul. La afición de los Canarios Amarillos los recibió ya de madrugada, entre cánticos y alguna que otra bengala, en el aeropuerto Sabiha Gökçen. Sin embargo, lo mejor estaba aún por llegar.
Al día siguiente, los futbolistas disfrutaron de una barbacoa con sus familias en la ciudad deportiva del Fenerbahçe, Can Bartu, en el distrito asiático de Sancaktepe, tras la cual se montaron en un autobús descubierto para dirigirse al estadio y celebrar con la afición la victoria. La Bağdat Caddesi fue uno de los puntos álgidos del recorrido, donde miles de aficionados de los Canarios Amarillos esperaban a los jugadores ondeando banderas y coreando a sus héroes.
Tras el tour de la victoria, el autobús llegó al Estadio Şükrü Saracoğlu, donde las gradas se encontraban completamente abarrotadas de seguidores del conjunto estambulita. Allí se pudo vivir un espectáculo de fuegos artificiales y música, tras el cual fueron presentados los jugadores uno a uno. Finalmente, se procedió a levantar la copa de la liga, algo que hicieron a la vez los tres capitanes (Alex de Souza, Emre Belözoğlu y Volkan Demirel) mientras los altavoces del estadios felicitaban a los jugadores con el mítico “We Are the Champions” de Queen.
Con esta liga, el Fenerbahçe se convierte en el equipo más laureado del fútbol turco en cuanto a títulos ligueros se refiere. Mientras tanto, los Canarios Amarillos rompen una sequía de cuatro años en los que no ganaron nada.
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